El Colegio San José celebró su cincuentenario con un emotivo acto

15 marzo, 2017 Leido: 30

El Colegio San José celebró su cincuentenario con un emotivo acto

Con la presencia de autoridades municipales, educativas,  concejales y consejeros escolares, e integrantes de las comunidades educativas de los colegios Jesús Adolescente y Nuestra Señora de Luján, se realizó el acto protocolar en las instalaciones del Colegio Hogar San José con motivo de celebrarse los 50 años de dicha institución, ubicada en la Avenida Libertad, lindera a la Iglesia Nuestra Señora De Luján.

El mismo se inició con el descubrimiento de placas: en representación de los  docentes actuales lo hicieron la Inspectora en Jefe Región 21, María Teresa Rodríguez acompañada por Isabel Vivas y Andrea Palmiero.

La segunda placa descubierta fue en representación de ex alumnos, por parte de Ana María Cabrera y Ana Lía Beitía y la tercera en conmemoración al 50° aniversario, a cargo de los  miembros de la Asociación Cooperadora, Fernando Vieira y Julio Capristo, y Anabella García presidenta de la misma.

Todas las placas fueron bendecidas por el Padre Domingo Torquatti.

Se hicieron presentes el Jefe de Gabinete, Hugo Fernández, en representación del Intendente Carlos Sánchez; la  Inspectora en Jefe Región 21 DIPREGEP, María Teresa Rodríguez; Inspectora en Jefe Región 21 gestión estatal, Miriam Valenzuela; Inspector en Jefe Distrital DIGREPEP, Profesor Néstor Castro; Inspector en Jefe Distrital Región 21, Andrea Larrieu Lacoste;  Asesor docente de DIGREGEP, Profesor Alberto Di Stéfano; Marta Pellegrini concejal del Honorable Concejo Deliberante; Consejeros Escolares; Autoridades religiosas; Autoridades educativas; Docentes y ex docentes, ex alumnos ,representantes de gremios docentes,  Banderas de ceremonia de los Colegios San José, Jesús Adolescente y Nuestra Señora de Luján.

Luego de entonarse las estrofas del Himno Nacional Argentino, habló la directora del nivel primario, Claudia Viera, quien expresó: “Nuestro querido Colegio  Hogar San José cumple hoy 50 años, y para conmemorarlo debemos hacer memoria y recuperar lo transitado, explicar y diagnosticar el presente, para lanzarnos con más fuerza hacia el futuro. Por ello este aniversario es un momento fundamental para comprender algo más, para reconocer el valor más profundo de esta institución, que más allá de los desafíos y obstáculos que debió enfrentar, jamás se ha resignado a cambiar la esencia de su visión educativa abogando por la inclusión y el respeto hacia el prójimo”.

“Desde hace 50 años comenzaban a llegar a este lugar niños y niñas llenos de expectativas  y alegría. Aquí junto a sus maestros aprendieron a dar sus primeros pasos en la escritura, conocieron los números y las operaciones que con ellas podían realizar, pero por sobre todo se cultivaron valores como la humildad, el compromiso, el respeto el prójimo, la gratitud, la bondad, la generosidad, la amistad, la solidaridad, la perseverancia y por sobre todas las cosas el amor inmenso”, agregó.

Olga Cabane: “Gracias por ser una gran familia”

Olga Cabane, primera directora de la institución, historió los comienzos del Colegio, “educador de niños y jóvenes”, según expresara, el que surgió “ en respuesta a una inquietud de la congregación Hijas de Nuestra Sra. De Luján, de hacer del Asilo San José, obra de la madre María del Luján Sierra una casa que satisficiera integralmente las necesidades espirituales, materiales y educativas de las pequeñas internadas”.

“Nace entonces, el quince de marzo de 1967, en un espacio físico bastante reducido, el Colegio No Oficial Hogar San José, con primer grado de nivel primario y dos secciones como curso preescolar anexo, bajo la dirección de Sor Sofía Dreser, con un alumnado poco numeroso y con ingreso gratuito”, relató.

“En 1969 a iniciativa de un grupo de padres y vecinos nace la Asociación Cooperadora Colegio Hogar San José, primer paso hacia la integración con la comunidad, y en 1972 se produce un incremento notable en la matrícula, y con gran esfuerzo para responder a las demandas se habilita el comedor y el ropero escolar”, agregó Cabane.

“De allí en adelante, fue constante el accionar cotidiano que llevara implícita la fuerza de la esperanza promisoria que ya estaba instalada en la comunidad de padres bien dispuestos; para satisfacer las demandas en 1984 se crea otra sección de preescolar y en 1991 se inaugura la biblioteca escolar y la sala de informática sin tener personal con dedicación exclusiva contando como siempre con el compromiso de los docentes para ofrecer un servicio complementario, dictándose experimentalmente el primer taller de computación para padres”,  expresó.

“En 1997 se implementa la EGB, produciéndose al año siguiente la primera promoción de la misma y se sentarían las bases del actual secundario”, recordó.

“Educar es crear en los niños y jóvenes la conciencia de aprendizaje del ser humano y ser activos miembros de una sociedad con derechos”, manifestó-

“Personalmente doy gracias desde lo más profundo de mi ser a quienes fueron mis superiores, y a docentes con quienes trabajé durante más de cuarenta y siete años y sobre todo a mis alumnos a quienes les debo todo lo que soy; gracias por haber sido una gran familia”.

Carolina Sabarots: “Los años más alegres los he pasado aquí”

En representación de los ex alumnos,  habló Carolina Sabarots, quien dijo: “es un honor poder reunir las voces de todos los ex alumnos en este momento tan emotivo para quienes hemos transitado tantos años de escolaridad y aprendizaje, los años más alegres los he pasado aquí, ya que los maestros me enseñaron no solo a leer y escribir sino valores como el respeto, la solidaridad, la tolerancia y el amor entre otros”.

Citó a Fernando Savater,  cuando expresara que “la educación es el único medio de revolución pacífica que hay; es el antídoto contra la fatalidad, que provoca que el  hijo del pobre siempre sea pobre y el hijo del ignorante siempre sea ignorante. Una buena educación hace saltar esos saberes por los aires”.

Asimismo, en el final de sus palabras, compartió conceptos del economista  y periodista argentino Tomás Bulat: “Estudiar es el mayor acto de rebeldía contra el sistema, el saber rompe las cadenas de la esclavitud”, dijo y sostuvo además “es mi anhelo que sale de mi corazón, y mi orgullo el seguir viendo crecer a esta querida institución y a su comunidad educativa”.