“El Corto”

19 septiembre, 2020 Leido: 2043

“El Corto”

No voy a referirme a “El corto maltés” el mítico marinero surgido de la imaginación del historietista italiano Hugo Pratt y que plasmó en 1967 alcanzando una proyección mundial al punto que se la considere la novela gráfica más artística y literaria jamás escrita.
Es que Tres Arroyos tiene su propio “Corto” con una historia destacable aunque seguramente totalmente olvidada por los medios y por ende también por la población en general.
Por muchos años calzó uniforme, aunque no de marinero como aquel personaje de ficción. Era un policía. Un vigilante, como lo conocíamos por aquellos tiempos, más precisamente en la década de 1960.

No era un detective, no era un héroe, ni siquiera un policía con un escalafón jerárquico importante. Ello no impedía que, como todos, tuviera en algún momento un toque de lucidez que marcaría su trayectoria.
Y fue cuando Tres Arroyos estaba conmovido por uno de los hechos delictivos más importantes pero totalmente incruento como fue el asalto al Banco Comercial.
Cometido a principios de la década del 60 fue el único de ese tipo registrado en la historia delictiva lugareña. Y “El Corto” llevó a su total esclarecimiento.
Los detalles de ese suceso fueron comentados por Mario Bordalás, que estuvo en el Banco al momento del asalto, en el programa “esto se Historia” irradiado el primerio de febrero de 2014. Bordalás fue empleado y funcionario jerárquico de importancia en la empresa. (foto de época)
Baste decir que tuvo ribetes novelescos, incluyendo la ejecución y la misma resolución.
Los indicios
Osvaldo Mársico, el policía, apodado “El Corto” por su estatura (imagino que no sería por alguna otra razón), almorzaba con su familia.
Su esposa relataba su concurrencia a una peluquería, como ocurría habitualmente, y contó que una mujer conocida clienta del lugar había pagado el servicio dejando una jugosa propina. Era llamativo pues se sabía que esa familia no tenía una situación económica holgada.
Por la suya, “El Corto” comenzó algunas averiguaciones determinando que el esposo de esa generosa mujer, también había dejado una propina de 400 pesos en un comercio del Mercado del Plata y además se movilizaba en un automóvil Citroen nuevo, que había comprado al contado en Bahía Blanca.
Con esos elementos de juicio, brindó los datos al comisario del momento, con lo cual la resolución del caso se produjo en pocas horas.
Eran responsables del asalto Robert Darwin Sabatini y el agricultor Antonio Ordínez, quienes confesaron ser los autores del hecho, lográndose la recuperación del dinero llevado del Banco Comercial de Tres Arroyos.
La bolsa con los billetes había sido escondida en una alcantarilla.
Los autores intentaron diluir responsabilidades acusando complicidades de al menos dos empleados de la entidad bancaria como facilitadores del proceso delictivo.
Las investigaciones descartaron esas imputaciones y los empleados fueron motivo luego de una cena de reconocimiento por parte de directivos y compañeros del Banco.
Tresarroyense, no Maltés
Sugestivamente, la historia contada brevemente en esta ocasión, no ha quedado registrada en la memoria colectiva como otros sucesos menos afortunados. Como el caso de “dispare Tortorella”, ocurrido durante los sucesos de El Laso.
El apodo del mítico personaje de historieta de Hugo Pratt, sirvió de disparador de estas reflexiones.
“El Corto Maltés” era un capitán marinero con una presencia en los medios internacionales especialmente en las primeras tres décadas del siglo 20.(foto)
También en la Argentina tuvo una repercusión importante e incluso el popular Jairo interpreta una balada que lo refiere, y la fábula hace referencia que el personaje tuvo un hijo en nuestro país.
Los apasionados de la historieta pueden encontrar en Internet abundante material sobre esta obra considerada una novela gráfica que tuvo una proyección que -dicen los que saben-nunca ha sido igualada.

Escribe: Omar Eduardo Alonso – [email protected]
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