El enemigo silencioso: Qué es el glaucoma y cómo cuidarnos en Tres Arroyos
El glaucoma es la principal causa de ceguera irreversible en el mundo, pero muchas veces no avanza hasta que es demasiado tarde.
Imaginen la visión como una red de internet de alta velocidad que conecta la retina (el ojo) con el cerebro. El cable encargado de transmitir esa información es el nervio óptico. El glaucoma es una enfermedad que daña este “cable de conexión” de forma progresiva. El mayor peligro de este daño es que es irreversible: la visión que se pierde por glaucoma no se puede recuperar con ninguna cirugía ni lente.
La Población de Riesgo: ¿A quiénes afecta?
El glaucoma no tiene preferencias geográficas, pero sí demográficas claras. Es una patología de incidencia global, pero en comunidades como la de Tres Arroyos, con un perfil demográfico donde las tasas de longevidad son altas, debemos ser especialmente cuidadosos con nuestros mayores.
La Edad es Clave: El riesgo se dispara significativamente a partir de los 40 años, y aumenta con cada década. Se estima que después de los 60 o 70 años, la prevalencia es sustancialmente mayor.
¿Afecta más a un Sexo?: En líneas generales, afecta a hombres y mujeres de forma similar, aunque estudios de la AAO indican que la variante de ángulo cerrado (más agresiva) es algo más frecuente en mujeres.
Herencia y Factores Genéticos: Este es el factor de riesgo más importante. Si tenés un familiar directo con glaucoma (padres, hermanos), tu probabilidad de padecerlo es mucho mayor. Por eso es vital hablarlo en familia y compartir esta información en casa.
El Mecanismo Detallado: ¿Por qué ocurre? (Fisiopatología)
Para comprender cómo se daña el nervio óptico, debemos visualizar el ojo como un sistema dinámico. El sector anterior del ojo contiene un líquido transparente llamado humor acuoso, que lo nutre y le da su forma. Este sector, conocido como cámara anterior, funciona como un sistema de canilla y desagüe.
La “Canilla”: El humor acuoso se produce constantemente en una zona detrás del iris (la parte de color del ojo), el músculo ciliar. Desde allí, fluye hacia la cámara anterior a través de la pupila para darle la tensión correcta al globo ocular.
El “Desagüe”: Para que la presión interna del ojo se mantenga estable, la misma cantidad de líquido que se produce debe drenar constantemente a la misma velocidad. Esto sucede en el ángulo donde se encuentran el iris y la córnea, a través de una “rejilla de filtración” microscópica llamada malla trabecular. Detrás de esta rejilla, el líquido se recolecta en un conducto de salida llamado canal de Schlemm, que lo devuelve al torrente sanguíneo.
Cuando esta rejilla (malla trabecular) se tapa o el canal de Schlemm se obstruye, el humor acuoso se acumula dentro del ojo de forma lenta y silenciosa. Esto provoca un aumento progresivo de la presión intraocular (PIO). Es este aumento de la presión, con el tiempo, “aplasta” y daña irreversiblemente las delicadas fibras nerviosas del nervio óptico en la parte posterior del ojo.
El próximo martes explicaremos que no todos los glaucomas son iguales. Hablaremos de los tipos (Clasificaciones), por qué casi no hay signos iniciales y cómo lo detectamos con tecnología de vanguardia. Los esperamos el próximo martes para seguir aprendiendo cómo cuidarnos y hacer prevención en nuestras familias sobre enfermedades oculares!
Dra. Sofía Ambrosetto – Médica Cirujana Oftalmóloga