El fenómeno de los “Colectivos de Lectores”: cuando leer deja de ser un acto solitario

5 marzo, 2026

El fenómeno de los “Colectivos de Lectores”: cuando leer deja de ser un acto solitario

Bajo la premisa de que la lectura es, en esencia, un acto de encuentro, la periodista y activista cultural Cecilia Bona, quien converso con FM Ilusiones ha consolidado un movimiento que desafía la idea del lector aislado. A través de su proyecto “Por qué leer”, nacido en 2020, ha logrado convocar a cientos de personas en espacios públicos para compartir una experiencia única: media hora de lectura en absoluto silencio. Lo que comenzó como una intervención disruptiva en un vagón de la Línea A del subte de Buenos Aires, se ha transformado en un fenómeno federal que ya cuenta con 25 ediciones y encuentros que han llegado a reunir a más de 400 lectores en simultáneo.

La propuesta es tan sencilla como poderosa. Los participantes se reúnen con un libro propio —o uno cedido en préstamo por las bibliotecas populares que suelen colaborar— y se sumergen en la lectura durante treinta minutos. Según explica Bona, este entorno grupal facilita la concentración que muchas veces se pierde en la soledad del hogar frente a las distracciones digitales. Al finalizar el tiempo de silencio, se abre una instancia de socialización donde los asistentes comparten recomendaciones, intercambian ejemplares y relatan sus sensaciones, creando un vínculo inmediato entre desconocidos que descubren intereses comunes en sus bibliotecas personales.

El “Colectivo de Lectores” ha recorrido escenarios tan diversos como inspiradores. Desde las playas de Mar del Plata frente al balneario Alfonsina Storni, pasando por el Laberinto de Borges en San Rafael, Mendoza, hasta una edición mágica en Puerto Pirámides, Chubut, donde los asistentes leyeron a bordo de una embarcación con ballenas saltando de fondo. Además, el proyecto mantiene un fuerte compromiso con la descentralización cultural, llevando estas jornadas a barrios porteños como Mataderos y Parque Avellaneda, alejándose de los circuitos tradicionales para fomentar el acceso a los libros en zonas con menor oferta de eventos de este tipo.

Aunque la organización de cada encuentro requiere una logística compleja que involucra presupuestos y acuerdos comunitarios, el movimiento sigue en expansión. Cecilia Bona destaca que el libro “en el estante es un libro muerto”, y que estas reuniones son la prueba de que el papel en circulación sigue siendo un objeto de deseo capaz de generar comunidad. Mientras se preparan nuevas ediciones, la comunidad de lectores se mantiene conectada a través de las redes sociales de @porqueleerok, aguardando el próximo destino donde el silencio colectivo volverá a ser el protagonista.