El girasol sufrió por la sequía, pero esta zona está entre las menos afectadas

6 abril, 2017 Leido: 17

El girasol sufrió por la sequía, pero esta zona está entre las menos afectadas

Para los productores girasoleros del sur bonaerense, la última campaña fue una de las más complicadas. Sin embargo, en la zona de Tres Arroyos y otras cercanas, especialmente sobre la costa, se registraron los mejores rendimientos, según el informe de ASAGIR que reproduce Clarín.
En los suelos profundos de Pieres, cerca de Necochea, Sean Cameron logró 3.000 kilos de girasol por hectárea. “Pero también hubo lotes de 1.000 kilos”, aseguró Natali Lazzaro, presidente del Círculo de Ingenieros Agrónomos de Tandil, en un informe que elaboró la Asociación Argentina de Girasol (Asagir).
La falta de lluvias se hizo sentir en la primavera y principios del verano. “Fue uno de los períodos más secos de los últimos 50 años. En octubre, noviembre, diciembre y enero cayeron unos 40 milímetros en promedio por mes. Mientras que en febrero llovieron unos 70 milímetros. En todo ese período necesitamos entre 80 y 100 milímetros mensuales”, contó Cameron.
El productor sembró su girasol en octubre y logró un rinde de 30 quintales por hectárea. “Estoy apenas en un 5% o 10% menos de lo normal, pero me fue bastante bien teniendo en cuenta el clima”, explicó.
Lazzaro planteó que esta no fue una campaña excepcional pero la superficie sembrada fue bastante mayor que en años anteriores, alrededor de un 15% más. “Esto se debe a que el girasol volvió a ser rentable y a que en 2016 los productores habían obtenido buenos rindes”, recordó.
Pero la variable fue la lluvia, que ocasionó realidades muy diversas en todo el sur bonaerense. “Al mismo tiempo que en Benito Juárez llovían 50 milímetros, en Tandil solo 10 milímetros. Así, en poca distancia, te encontrabas con girasoles de 3.500 kilos por hectárea, con muy buena estructura, y otros con capítulos muy pequeños y muy desuniformes”, precisó la especialista. Los lotes más afectados por la sequía rindieron entre 800 y 1.000 kilos, y la media ronda los 2.200 a 2.400 kilos por hectárea.
“En octubre hubo algunas lluvias que ayudaron a quienes sembraron más temprano. Pero los que implantaron un poco más tarde se encontraron con la falta de agua. En la zona de Tandil y Necochea las siguientes precipitaciones ocurrieron recién en diciembre”, recordó.
En esta campaña, la disponibilidad de agua y la calidad del suelo fueron clave. A la mayoría de los productores de la zona la suerte no les ayudó y han sufrido graves pérdidas. “Los suelos profundos, hacia la costa, son los que tuvieron rendimientos aceptables”, rescató Cameron.
Los mejores, en esta zona
“En el sur bonaerense la calidad de los suelos es bastante heterogénea. El girasol los prefiere más sueltos y arenosos. Los mejores están en Miramar, Necochea y parte de Tres Arroyos, por una cuestión de cercanía a la costa. En esos lugares, donde llovió bien en floración y la calidad del suelo era la adecuada, se lograron resultados de 3.200/3.500 kilos”, destacó la especialista.
Además de las lluvias, en el manejo global de cada planteo están algunas de las respuestas al éxito. La tecnología CL (Clearfield) continúa siendo la solución para el control de malezas en la zona. “La estructura del girasol es muy competitiva y si uno logra que cierre el surco lo antes posible, las malezas quedan relegadas a la parte inferior. Generalmente no hay muchos problemas, salvo en algunos lotes que ya vienen con un mal manejo de malezas”, aclaró Lazzaro. En este sentido, Cameron advirtió que la aparición de “nabo” resistente a Cl fue de las novedades de la campaña.
A pesar de los inconvenientes ocasionados por la sequía, Lazzaro espera que la recuperación del área sembrada se reafirme. “Durante los últimos años hubo una caída muy grande y ahora se está empezando a remontar. El que planificó hacer girasol para el próximo año no va a cambiar de opinión. Estamos tendiendo a las buenas prácticas y quienes estén bien asesorados van a seguir por ese camino”, concluye.
FUENTE: Clarín