El Torneo Argentino de Kitesurf llega a Balneario Marisol

20 noviembre, 2014 Leido: 16

El Torneo Argentino de Kitesurf llega a Balneario Marisol

La localidad costera del distrito dorreguense, Balneario Marisol será sede desde el sábado y hasta el lunes del Torneo Argentino de Kitesurf, organizado por la Asociación Argentina de la especialidad y el municipio de Coronel Dorrego.

Las actividades se cumplirán en la zona de playa, y los interesados en participar pueden inscribirse el mismo sábado desde la hora 10 hasta la una de la tarde, en el parador municipal de Avenida Costanera y calle San Juan.

Gonzalo Espino, quien es parte de la organización, en contacto con LU24 dijo que “nosotros hemos organizado untar de encuentros, y dimos con la AAK, la Asociación Argentina de Kitesurf, les gustó el lugar, y se dan las condiciones para que se haga un evento de este tipo; contamos con mucho apoyo de la municipalidad de Coronel Dorrego”.

“En cuanto al clima, estamos bastante bien, ya que esta actividad requiere de viento, y consultamos los pronósticos y venimos bastante bien, se mira mucho la página del Windgurú” manifestó.

“El evento se hará frente al parador, ya que si bien a veces se hace en la desembocadura del Quequén, se necesita en esta ocasión un circuito que no da para hacerlo en esa zona”, acotó.
El tour abarca diversos lugares del país, como Mendoza, en Punta Indio, Monte Hermoso, sostuvo Espino.

“Las playas son zonas muy buenas, y Marisol tiene la particularidad de que tiene la desembocadura que permite navegar con todos los vientos, o sea que el día que no da para hacerlo en el mar se puede hacerlo en la desembocadura, con vientos más seguros, ya que en este deporte se trata de no navegar con vientos de tierra, que son los vientos norte, noreste y noroeste, por una cuestión de seguridad, ya que estos vientos te meten adentro del mar”.

El Kitesurf es un deporte extremo por lo que para iniciarse en la práctica se debe contar con un instructor, para no lastimarte, habría que arrancar con un curso que son ocho o diez clases y después meterle práctica”, dijo Gonzalo.

Habrá servicio de cantina a cargo de la gente del parador, lo que permite ver las pruebas desde la costanera. Se estima contar con unos sesenta inscriptos.