En el ojo de la tormenta: el tresarroyense Ezequiel Guazzora cosecha apoyos y repudio en las redes

12 julio, 2020 Leido: 13905

En el ojo de la tormenta: el tresarroyense Ezequiel Guazzora cosecha apoyos y repudio en las redes

La agresión de la que fue víctima en las manifestaciones del pasado 9 de julio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sobre la que circulan videos y fotografías, colocó al tresarroyense Ezequiel Guazzora, conductor de un segmento denominado “Quien quiera oír que oiga- La Voz de la Gente” que se transmite por redes y por el sitio Revolución Popular, en el ojo de la tormenta. Y motivó que coseche, especialmente en las redes sociales donde hoy se dirimen este tipo de cuestiones, tanto apoyo como repudio.

“La violencia es producto de la bajada de línea de Macri”, sostuvo Guazzora, quien se presenta como comunicador popular y no oculta su filiación kirchnerista, en diálogo con Víctor Hugo Morales, en la radio AM750. El mismo diario Clarín, en tanto, aseguró que “el conductor de Revolución Popular fue blanco de los ataques que empañaron la movilización y sus consignas contra el Gobierno”.
Lo llamativo en torno a esta situación llegó más allá del episodio en sí mismo, cuando también a través de las redes, muchos simpatizantes del macrismo e incluso algunos legisladores como Fernando Iglesias, afectos a debatir cuestiones políticas utilizando Twitter, intentaron instalar a partir de fotografías en las que se veía a personas defendiendo a Guazzora, que el ataque podía estar armado por él mismo. “Quieren opacar el banderazo”, fue uno de los mensajes que refería la presunta presencia de infiltrados en la agresión al tresarroyense.
Iglesias, diputado de Juntos por el Cambio, también viralizó las imágenes. “Me gustaría que alguien explicara esto”, dijo señalando a las personas que evitaron que siguieran golpeando a Guazzora. Lo mismo hizo Alejandro Fargosi, abogado y exintegrante del Consejo de Magistratura. “Para reconocimientos faciales”, escribió Fargosi, señalando a una mujer y un chico con flechas rojas. Algo similar sostuvo el economista Agustín Etchebarne, que acusó a esas personas de ser “infiltrados”.
Los apuntados como tales fueron básicamente un joven que tenía un pañuelo celeste al cuello, que fue entrevistado por C5N, y una mujer con campera rosa. Ambos, ante la virulencia de las sospechas instaladas en su contra, se vieron obligados incluso a confesar que son simpatizantes del PRO. El joven se lo escribió al propio Iglesias en su Twitter, y la mujer, que es periodista, fue hasta la radio donde conduce Baby Etchecopar a aclararle personalmente que no defendió a Guazzora como infiltrada sino tratando de evitar una mayor escalada de violencia.
La figura del tresarroyense, y especialmente su particular forma de comunicar –suele increpar públicamente al nombrado Etchecopar y a Luis Majul- es objeto tanto de expresiones de repudio como de apoyo. Pero lo cierto, más allá del tenor de las expresiones, es que en los últimos días se convirtió en protagonista.