Es feo,…pero es queso

28 agosto, 2021

Es feo,…pero es queso

El 30 de agosto de 1938 se fundaba la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP). Uno de los impulsores sustanciales fue Nemesio Olariaga de cuya historia se hace poca o nula referencia desde la misma entidad y las organizaciones que la componen.


Quizás sea consecuencia de las discrepancias que oportunamente el mismo Olariaga expusiera respecto a la orientación tomada por la entidad que fundara.
Nemesio Olariaga (padre) había nacido en el país vasco en 1864 y falleció en 1933. Ingresó a la Argentina en 1879, radicándose en el distrito de Maipú. Se lo considera el primer nacionalista vasco radicado en el país.
Fue un activista a favor de la colectividad, publicando un periódico durante 18 años; fue presidente de la organización nacional de los vascos en 1920 y al año siguiente integró el directorio del banco de la Nación.
Fue un impulsor de la creación de organizaciones de la colectividad en distintos lugares.
Tuvo dos hijos. El varón que llevaría su nombre, nació en 1896. Fue industrial y contribuyó a mantener y aumentar una verdadera fortuna familiar. Hubo emprendimientos varios, todos exitosos, y aquel primer inmigrante llegó a tener 60 mil hectáreas de campo.
Nemesio (hijo) fue presidente de la Sociedad Rural de Necochea entre 1937 y 1946 y 48/49. También de Confederaciones Rurales Argentinas entre 1943 y 1947 y de CARBAP en varios períodos. Estanciero y arrendatario en Necochea se lo ubica como nacionalista, católico y paternalista.
Junto con el ingeniero José Urbano de Aguirre integraron el Comité Pro Inmigración vasca, logrando que en 1940 se diera un decreto declarando libre el ingreso de vascos al país.

Discrepancia

En 1975, en Necochea, el entonces presidente de la entidad, Jorge Aguado, quien luego sería Gobernador de la provincia, en un homenaje a Olariaga elogió la continuidad de la línea política de la entidad, incluyendo a su fundador.
La realidad es que Nemesio, en 1959, había criticado a la dirigencia de CARBAP señalando que “llama la atención cómo el monopolio ha llegado hasta las mismas organizaciones gremiales de los productores ganaderos, ejerciendo la defensa de los intereses de los grandes terratenientes, unidas a los intermediarios y frigoríficos”.
Lo cierto es que Olariaga nunca adoptó la ideología liberal y por el contrario defendía la participación del Estado en la regulación de la actividad, tal como lo expuso en el congreso de la entidad en noviembre de 1942.
Quizás, y es solo una especulación, sea ese el motivo por el cual este notable vasco haya quedado relegado en el ostracismo de la memoria ruralista.

Basilio

Y ya que estoy refiriendo los orígenes de CARBAP, no puedo dejar de recordar a un amigo y gran dirigente de la Sociedad Rural local que llegó a ocupar la vicepresidencia segunda de aquella organización, una distinción difícil de alcanzar: Carlos Basilio Vassolo.
En abril de 2014 se producía su fallecimiento.
Integrante de una familia tradicional de productores agropecuarios, fue un activo dirigente en el ruralismo, integrando repetidamente los cuadros dirigentes de la Sociedad Rural local, cuya titularidad ejerció entre 1987 y 1990.
En una entrevista que le realizara el 16 de diciembre de 1997, recordaba que el campo “El Médano”, situado en el cuartel 16, lo había comprado su abuelo en 1911. Que los abuelos habían llegado de Italia en 1876, retornan pero luego vuelven en 1880.
Primero se establecen en B. Juárez, luego compran la estancia Tres Lagunas y La Aurora. Años después El Médano. Una fracción de este fue de propiedad de Carlos Vassolo, y allí vivió 42 años.
En la entrevista recordaba aspectos del trabajo que se cumplía en unas 2700 hectáreas, entre propias y arrendadas, con importante contratación de mano de obra, incluyendo a turcos, sirios y libaneses, lo que obligaba a la participación de intérpretes, a cargo del contratista.
De trato afable y siempre prudente, fue un respetado dirigente y hombre de consulta incluso desde los sectores políticos afines a su pensamiento.
En octubre de 2013, en ocasión de la tradicional exposición de la Sociedad Rural, se realizó un acto de homenaje en reconocimiento a su gran trayectoria.
Eugenio Simonetti, presidente de la institución dijo en ocasión de referir el fallecimiento del dirigente que “fue una persona que marcó una época. Fue un ícono y un luchador.”

El título: Escuché esa frase muchas veces en ámbitos rurales donde los criollos tomaban situaciones reales o imaginarias para divertirse con aquellos inmigrantes. En este caso señalando a los vascos como porfiados, que no dan el brazo a torcer, en esta ironía comiendo jabón y sosteniendo que era queso. Al parecer la historia ha registrado una situación parecida en la que se atribuye a habitantes de Sicilia comer jabón. Incomprobable por cierto.
Las fotos: Foto familiar, vista aérea de la estancia El Médano, detalles del interior de la misma, todas correspondientes a la mitad de la década del 30. Detalle del establecimiento hacia 1927.

Escribe: Omar Eduardo Alonso – [email protected]
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