Exclusivo: la hija del fundador de El ABC repasó la historia de la empresa
La radio tuvo la oportunidad de un diálogo exclusivo con María Luisa López Cabañas, hija del fundador de los Grandes Almacenes El ABC en 1916. La mujer, que reside actualmente en Madrid, España, repasó la trayectoria de una de las empresas emblemáticas de otro tramo de la historia tresarroyense, e indicó que “mi padre, Jesús, llegó desde Lugo a la Argentina en 1905. No tenía padre, su madre tenía una finca de unas pocas hectáreas, y por el mayorazgo que permitía que su hermano mayor heredara esas tierras, él decidió ingresar al seminario para formarse como religioso. Sin embargo dejó esa vocación y partió para Argentina, que en ese momento era toda una promesa”.
López Cabañas se recibió de contadora pública en la Universidad de Bahía Blanca, y completó su formación en España donde tuvo una amplia trayectoria en la administración gubernamental como funcionaria de carrera. Con LU24 repasó también el camino que construyó su padre en Tres Arroyos, donde en 1916 puso un pequeño almacén que llevó por nombre ABC a raíz de un acuerdo político entre Argentina, Brasil y Chile. “Poco después llegó su hermano Angel, y trabajando muy duro los dos juntos en esta zona que era para ellos lo mejor de la Argentina, sobre todo por los cereales, hicieron crecer El ABC. En los años 20, con capital formado, contrataron un arquitecto y comenzaron a construir sus edificios”, evocó María Luisa.
Tras recordar algunos aspectos de la historia familiar, López Cabañas aseguró que “la empresa fue puesta como ejemplo, según tengo oído, por el presidente Roberto Ortiz, como referencia del desarrollo económico y social de su zona. Tenía una flota de camiones, maquinaria agrícola, concesionaria de los coches americanos Nash, la ferretería más importante del sur y más de 160 empleados”.
Finalmente, María Luisa se refirió a la etapa de máximo auge, la década del 60, y la posterior caída de la firma, que finalizó con la quiebra. “En su momento, la crisis impuesta por el Rodrigazo y otros vaivenes económicos, y la apertura del directorio a la participación de algunas personas que quizá no supieron hacer frente a esa inflación galopante, fueron las causas de la caída. Se llegó a decir que por las deudas que tenía, El ABC era más del Banco Comercial. Fue una época muy dura, se despidieron empleados, y entonces decidimos buscar compradores para nuestras acciones. Las vendimos a don Pedro Kaare, que entonces se hizo cargo de un elefante que no estaba en buen estado. Después se pidió la quiebra, no sé en qué circunstancias, pero así fue”, dijo la mujer, que celebró “con una mezcla de alegría y nostalgia” que se esté llevando a cabo un gran emprendimiento inmobiliario que pondrá en valor al histórico edificio.