Falleció “Pocho” Mugica

26 julio, 2020 Leido: 7574

Falleció “Pocho” Mugica

El fútbol y la familia quilmeña de Tres Arroyos está de luto. Este sábado falleció, a los 74 años, Javier Antonio Mugica, uno de los grandes arqueros de la institución cervecera de nuestra ciudad, con actuación en la década del 60 y el 70.

“Pocho” como lo conocíamos todos cuidó los tres palos del club de sus amores; era amigo de sus amigos, una gran persona, que desarrolló su trabajo en La Perseverancia Seguros, donde fue inspector de siniestros hasta su jubilación.

Formó su familia con Alicia Olsen y tuvieron dos hijos, Hugo e Ivonne.
El sepelio se cumplió este domingo a las 9:00 en el Cementerio Municipal.

El recuerdo de Mario Hobiague
LU 24 entrevistó a Mario Hobiague, quien jugó con Mugica y fue su amigo personal, realizó una semblanza de “Pocho” y dijo que “mis abuelos vivían a media cuadra de la casa de ellos, nos criamos en el potrero y después en la cancha; desde esa época perduró la amistad”.

“En Quilmes estuvimos unos cuantos años y después jugamos en los comerciales de El Nacional. Estábamos en un contacto continuo, y en el último mes se desmejoró su salud, había salido de la terapia y no pudo recuperarse”.

“Era un muy buen arquero a pesar que la altura no lo ayudaba, estaba alegre en el vestuario, éramos una familia cuando íbamos a jugar afuera, con Murillo, Ortiz, Cacho González, Domínguez”.

“Yo vivía en Moreno, a dos cuadras de la vieja cancha, enfrente vivía Cacho González, y Pocho también cerca, jugamos también con el hermano mucho tiempo; era alegre, sin ninguna maldad, nos juntábamos en el taller de él a comer algún churrasco, salíamos en moto cuando éramos más chicos, en una época iba todos los días a verlo”.

El automovilismo, su otra pasión

Guillermo Yané, el piloto tresarroyense también tuvo palabras hacia Mugica, y dijo “estamos pasando un momento bastante difícil, hemos compartido tanto con Pocho, y trataremos de recordarlo con su alegría y ganas que tuvo siempre”.
“Fue un pilar muy importante en mi vida, en lo personal y en lo deportivo, cuando empece a trabajar en La Perseverancia en el 98, fuimos compañeros de trabajo, hicimos una amistad muy linda, yo justo arrancaba con Rulo Rasmussen a construir el Minicross, y él se prendió enseguida a ayudarnos a conseguir las cosas, incluso trabajó con nosotros y nos relacionó con mucha gente, por sus viajes, era inspector de la empresa, tenía muy buenos valores, nos enseñó a trabajar, tenía mucho oficio, mucha cintura para realizar su labor”, dijo.