Figlio: la heladería de Tandil que es un rincón de Italia
Pisos de mármol, estatuas y ribetes imperiales que recuerdan a las épocas de antaño de civilizaciones como la romana o la griega. No se trata de un templo europeo o de una visita a un museo, sino de una heladería. Y más curioso todavía: una heladería de Tandil que, después de tres años, corrió el telón de su renovado local céntrico para mostrar una cara “arqueológica”.

Juan Bertolín, el ideólogo del cambio y la renovación de imagen del local que se encuentra en San Martín 545, y que desde hace 14 años abrió en la ciudad serrana, habló con FM Ilusiones y describió que “el rediseño se dio en la sucursal del centro, y la idea era llevar a los clientes a un viaje a Italia, y también buscar que todo estuviera relacionado con el helado, desde el piso hasta la cúpula de entrada que los recibe entre columnas, y tiene flores de cacao, tenemos seis esculturas en total, la que se ve de afuera es un coloso, tiene una corona de rayos de sol, mide ocho metros en total con la piedra base, y tenemos otra que ocupa todo el ancho del espacio, la que es tan grande que no entró la cabeza dentro del edificio”.
Nos llevó tres años de trabajo; casi dos de obra y otro para hacer la decoración”, explicó y agregó que “el anterior local tenía doce años ya, y nos embarcamos en hacerlo en distintas etapas, tiene en el interior sillones y en las patas de las 55 mesas, hay cucuruchos de helados”.
Hay sabores poco comunes, con diferentes texturas y temperaturas, con merengues, chocolate, dulce de leche, pistacho”, dijo y sostuvo que “tenemos otra sucursal de la que tenemos hecho ya el diseño, con el mismo estilo, se parece pero va a ser distinto”.