Graciela De Leo: “me retiré de un proyecto político cuando la gente no lo respaldó”

19 julio, 2015 Leido: 144

Graciela De Leo: “me retiré de un proyecto político cuando la gente no lo respaldó”

La exsenadora Graciela De Leo, dirigente radical que fue candidata a intendente por el Frente para la Victoria en Tres Arroyos, está desde hace varios años imbuida en su trabajo en la Anses, en Buenos Aires, y según dijo a LU24, no milita en política de manera activa, lo que le ha dado más tiempo y posibilidades de compartir la vida familiar con sus hijos.

“Soy directora en el área de Control de Anses, con otros cuatro directores, y me ocupo de todo lo que tiene que ver con la liquidación de prestaciones, como jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares, plan Progresar, entre otras. La tarea que tenemos es que todo se dé con transparencia y en tiempo y forma, así que corremos bastante. Le dedico entre 8 y 10 horas diarias a esa tarea”, describió.

En la actualidad, De Leo aseguró venir “bastante poco a Tres Arroyos. Al principio brindé mi apoyo a la gente que quiso continuar con Acción Comunal, en una elección que no resultó bien; acompañé la elección que presentó como precandidato a ‘Pancho’ Torremare, donde había gente de mi equipo, y esa fue la última vez que voté en Tres Arroyos”.

“Mi decisión de retirarme del proyecto local, y quizá los que me conocen saben que era lo que iba a suceder, tuvo que ver con que mientras la gente me dio respaldo y representatividad como concejal primero, luego como senadora, me entregué completamente a la tarea y con gran satisfacción. Y cuando busqué tonificar a la ciudad con una propuesta y la gente me dijo que no, entendí el mensaje y me retiré. Si yo hubiera visto que la ciudad se caía a pedazos, o que la gestión de Sánchez era un desastre, y se justificaba mi continuidad en ese proyecto político que encabecé, hubiera continuado, pero no era así”, consideró.

Con respecto a su recordado “pase” al Frente para la Victoria, De Leo advirtió que “no estoy arrepentida para nada; quizá fue un pecado de juventud creer que ciertas cosas se entienden sin que uno las explique. Y no fui solita con mi alma, fue parte de una concepción política a la que yo, junto con otras personas, creí que podía aportar”.