“Hay que levantarse y seguir”, dijo el dueño de la cabaña siniestrada en Claromecó
Ezequiel Lizarzuay, quien sufrió el incendio en Claromecó de su cabaña el pasado viernes, recibió a LU 24 en la casa de su hermano, donde reside temporariamente luego del siniestro, y dijo; “ya está, hay que levantarse y seguir”, dando por superado el momento, y pensando en la reconstrucción “con estructura de materiales, algo que teníamos idea de hacer hace unos meses”, a la vez que relató que no había podido descansar “hasta las cuatro de la mañana del sábado, luego me fui a laburar, me llamó mi viejo y mis amigos de Escobar, yo vine hace cuatro años acá con un bolsito, gracias a Dios pude hacer lo que hice, he trabajado con dos o tres personas, algo que no es normal porque todo el mundo cambia, no sé qué pasa en este pueblo”.
“Mi vieja está lejos, en la casa de mi abuelo porque tuvo un problema de salud la abuela pero hablé por teléfono con ella; acá estoy laburando en la herrería Jonás, y mientras tenga trabajo, creo que esto ya está; quedé con lo puesto, se quemó el lateral del auto también, ya está, hay que seguir adelante”, agregó.
“Gracias a Dios cobré hoy”
“Gracias a Dios cobré hoy”, dijo Ezequiel, quien perdió todo, “documentación, la tele; lástima que murió la perrita, que era de mi hermano, y gracias a Dios tampoco estaba el vecino en la casa, la señora tampoco estaba, estaba en Tres Arroyos, pero se afectaron los vidrios por el gran calor que generó el incendio”.
“Derrumbamos lo que quedaba por si venia algún “chusma” y se le caía encima, dijo Lizarzuay, quien explicó que “necesito chapas, yo estaba pensando en hacer la casa de material, era una idea que tenía hace dos semanas, pero ahora necesito encararlo, tengo conocimientos de albañilería, mis dos hermanos trabajan en eso y mi abuelo también”.
“Todo lo que puedan arrimar me viene bien, tengo gracias a Dios a mi familia, y voy a ver si me puedo ubicar en alguna casa por dos o tres meses hasta que venga la temporada hasta poder comprar los materiales; el terreno es de mis viejos y de mis seis hermanos”, dijo.
“Sería feo si uno tiene dos o tres pibes, como ha pasado a algún vecino; no me hago el superado porque es feo, gracias a Dios no estaba ahí, porque dicen que el mismo calor no te deja despertar, otro hubiera sido el resultado; desgraciadamente son cosas que pasan, lo he vivido con un vecino de mi hermano acá en la 23, que perdió la casa en diez minutos”, sostuvo.
“Me dijeron que la perra mordió el enchufe de una zapatilla al lado de la cama y por eso se produjo el incendio; yo cuando me fui deje la perra adentro y fui a hacer los mandados”, manifestó.
Aquellos que puedan arrimar ayuda, pueden contactarse con Ezequiel, al 2983-534518 “o en la herrería de la calle 30, estoy casi todo el día ahí”, según dijo.