Historia y periodismo

Nobleza obliga. No podría desgranar algunas reflexiones sobre el tema propuesto sin antes dar gracias por las más de 16.500 veces que han sido leídas estas columnas semanales, desde que iniciamos el 11 de abril pasado.
Y no hablo de personas porque muchas seguramente serán repetidas, pero de todas maneras el dato es bastante significativo.
Esto es lo que puede observarse, pero no es menos importante, no por número pero sí por contenido, la correspondencia que recibo en mi correo electrónico.

Hasta el momento con adhesiones y elogios, que me gratifican. En varios casos con referencias emotivas de personas que reviven algunos aspectos de sus vidas, varias de ellas residentes en otros lugares lejanos de Tres Arroyos.
Alguien dijo alguna vez que “el periodismo es la primera versión de la historia”.
Es una aproximación interesante pero solamente si se ubica al periodismo como un reflejo diario de acontecimientos diversos que después serán historia.
Pero la relación no se agota allí en tanto y en cuanto también es el instrumento que permite revivir y contextualizar aspectos de la historia de personas, instituciones, lugares y hasta cosas.
El relato histórico bien documentado, es invaluable, y afortunadamente Tres Arroyos ha tenido y tiene quienes se han abocado a esa actividad de registro de la memoria histórica.
Pero cuando se pretende un trabajo integral de una época determinada, necesariamente se debe centrar en el trazo grueso de los acontecimientos.
Distinto es cuando se baja la mirada hacia los detalles, hacia el contexto en que se producían y quienes eran protagonistas a veces no tan centrales.
Es este el camino por mí elegido desde hace una década cuando por la insistencia de algunos entrañables compañeros de trabajo, me decidí a escribir la historia de LU 24.
Se produjo un resultado que muchos pudieron haber conocido, el que luego se fue ampliando al ir apareciendo nuevo material.
Incluso ese trabajo ha sido utilizado también para publicaciones gráficas, y queda como testimonio de una rica historia.
Luego vendría la propuesta sobre la etapa fundacional del peronismo lugareño. Apasionante por el intenso trabajo que significó para obtener datos y testimonios del período entre 1943 y 1946.
Posteriormente, por instancia de uno de los verdaderos fundadores del Movimiento Vecinal, escribí la historia extraoficial de esa organización política, trocada en la iniciativa colectiva más exitosa de Tres Arroyos y que—objetivamente hablando—será difícil de igualar.
En la radio
Ya avizoraba mi retiro de la actividad periodística plena.
En coincidencia con el aniversario de LU 24, en octubre de 2012 se lanzó Esto es Historia, un programa semanal que estuvo en antena durante 7 años.
Paralelamente, en acuerdo con CRESta se realizó una página web que condensó un archivo que fue declarado patrimonio histórico municipal. Todo ese material quedó depositado en la citada sede universitaria y puede ser consultado por quien tenga interés.
Cumplidos mis 50 años de actividad radial, resolví cerrar el ciclo.
Mis fatigadas cuerdas vocales pudieron reposar un tiempo, pero la pasión por el periodismo y la historia me impidieron sustraerme totalmente de estos temas.
De tal manera se convino con la emisora la publicación de estas columnas, sin tener en lo personal una idea de la repercusión que podrían tener.
A juzgar de lo ocurrido hasta el momento, no puedo menos que sentirme satisfecho y espero poder seguir por este camino.
Me pareció adecuado hacer estas consideraciones coincidiendo con la celebración del Día del Periodista. En alguna entrega futura haré referencia al Sindicato de Prensa, lamentable e irresponsablemente hecho desaparecer hace algún tiempo, y que logró en su trayectoria que los trabajadores cuenten con un convenio colectivo que incluso está adosado a una proyección nacional.
Escribe Omar Eduardo Alonso – [email protected]
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