Histórico corte de manga – Escribe: Omar Eduardo Alonso

Esto sucedía en la década de 1880.
Comenzaban a tomarse decisiones políticas que llevaron a la formación de nuevos distritos en la Provincia de Buenos Aires, achicando progresivamente al enorme partido de Las Loberías.
Crecía el caserío de Tres Arroyos y se conformaría el distrito y la ciudad, todo ello acompañado por un proceso de asignación de tierras aplicando en la mayoría de los casos la forma de enfiteusis.
Durante la gobernación de Dardo Rocha se generan los instrumentos legales de la creación de Tres Arroyos, en 1884.
Como ocurría por entonces, los grandes terratenientes, muchas veces grandes favorecidos por el Estado en el reparto de tierras, cedían las parcelas necesarias para la instalación de las estaciones ferroviarias y el trazado de los ejidos urbanos.
Y así fue en nuestro caso, con una excepción: la de Adolfo Gonzales Chaves.
La situación se resolvió mediante el mecanismo de la expropiación de las tierras que se requerían.
Este dato histórico me fue suministrado por el periodista e historiador chavense Adolfo Rubén Gorosito.
Lo llamativo de lo ocurrido es que don Adolfo era vicegobernador de la Provincia, acompañando a Rocha, cargo que ocupó entre 1881 y 1884.
A simple vista parece un contrasentido y seguramente no se conocerán los motivos de esa actitud de una persona que fue tan generosa y progresista al punto que se creó un distrito que lleva su nombre con su irrestricto apoyo.
Cualquier cosa que se diga es simple especulación. Quizás haya sido alguna desinteligencia política de ese momento. No lo sabremos.
Funes
El tema desarrollado precedentemente, me lleva a recordar a una persona que estudió todo el proceso de distribución originaria de la tierra pública en toda esta zona.
Carlos Funes Derieul nació en Santa Fe y en 1956 se recibió de abogado en la Universidad del Litoral. En 1961 se radicó en Coronel Dorrego.
Fue un apasionado investigador histórico y dejó un legado documental inestimable, incluyendo el trazado cartográfico de distintos distritos, incluyendo a Tres Arroyos.
Demostró a través de sus publicaciones el esfuerzo y la capacidad de los pioneros de la agrimensura como así detalles de las referencias toponímicas que se hallaban y denominaban.
Así en la zona del Cristiano Muerto se ubica el “mojón de ballena”, que daría denominación al establecimiento La Ballena.
Más o menos en la misma zona se ubicaba “La tapera del Paraguayo Alegre, o la Laguna del cisne.
Los datos se incluyen en el informe del agrimensor Raymundo Prat quien señalaba dificultades por la existencia de un cangrejal entre el Cristiano Muerto y el Claromecó, afirmando además que el primero de ellos terminaba antes de la desembocadura, siguiendo en partes un cauce casi invisible que desaparece antes de llegar al mar.
El informe es extenso, apasionante en detalles pero fatigoso para su lectura.
El 21 de mayo de 1834 el gobierno da en concesión una apreciable extensión de tierras contra la costa del Mar del Sur a Nicanor Albarellos.
La concesión pasaría luego a Jorge Sanders.
En todo este proceso comienzan a aparecer nombres muy conocidos que han quedado como parte de la historia de esta región, como Domingo Vasquez o el mismo Adolfo Gonzales Chaves cuyas figuras comienzan a mencionarse hacia 1858 como poseedores de grandes extensiones de tierras.
Además de las curiosidades que surgen de estos trabajos, me pareció de considerable interés recordar a Funes Derieul que dejó plasmados trabajos históricos de la región pero especialmente de Coronel Dorrego.
Año 5-Nota 226
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