Histórico: Finca Rumaroli logró por tercer año consecutivo el premio al Mejor Aceite de Oliva Virgen en Italia

27 junio, 2026

Histórico: Finca Rumaroli logró por tercer año consecutivo el premio al Mejor Aceite de Oliva Virgen en Italia

El varietal Garbo Coratina, elaborado por Finca Rumaroli, obtuvo la Medalla de Oro y el reconocimiento “Best of Argentina” en el EVO International Olive Oil Contest (EVO IOOC Italy), consolidando a la empresa bonaerense entre las productoras de Aceite de Oliva Virgen Extra más premiadas del mundo.

Una historia que comenzó hace apenas diez años, con una apuesta familiar, mucho trabajo y el sueño de elaborar un aceite de oliva de excelencia, acaba de alcanzar un nuevo capítulo histórico.

Finca Rumaroli, el emprendimiento creado por María Saavedra y Guillermo Rossotti en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, volvió a posicionar a la Argentina en lo más alto de la olivicultura internacional al obtener, por tercer año consecutivo, el reconocimiento “Best of Argentina” en el EVO International Olive Oil Contest (EVO IOOC Italy), uno de los certámenes más prestigiosos del mundo dedicados al aceite de oliva virgen extra.

El premio fue otorgado al varietal Garbo Coratina, que además recibió la Medalla de Oro, ratificando un estándar de calidad que hoy compite de igual a igual con los mejores aceites producidos en países con una histórica tradición olivícola como Italia, España, Grecia y Portugal.

El reconocimiento adquiere un valor extraordinario porque no se trata de un logro aislado. Obtener durante tres años consecutivos el máximo galardón para un aceite argentino demuestra la consistencia de un proyecto que apostó desde sus inicios por la excelencia, la innovación y el cuidado extremo de cada etapa del proceso productivo.

Detrás de este logro hay una historia de perseverancia. Hace poco más de una década, María Saavedra y Guillermo Rossotti decidieron comenzar desde cero un emprendimiento familiar en una región donde la producción de aceite de oliva premium parecía un desafío impensado. Hubo aprendizajes, errores, inversiones y un trabajo permanente para alcanzar un objetivo claro: elaborar un aceite capaz de competir con los mejores del mundo.

Hoy, esa visión encuentra una nueva confirmación en uno de los escenarios más exigentes de la olivicultura internacional.