Iluminaron “la casa de Las Gárgolas” en Claromecó

11 diciembre, 2019

Iluminaron “la casa de Las Gárgolas” en Claromecó

Este martes por la noche se iluminaron las Gárgolas de la casa frente al mar en Claromecó.

En el lugar, trabajaron Rodrigo, quien colocó e instaló las luces y los soportes, y Alejandro López Arias (esposo de la arquitecta de la casa, Geraldina Comyn) quien realizó los soportes para las luces.

Probaron diferentes colores y por voto de la mayoría y de gente que circulaba por la zona se eligió el amarillo fuego. Las luces tienen sensores y están abastecidas por panel solar, y la intención es que las Gárgolas estén iluminadas todas las noches del año.

Recordemos que a las Gárgolas las realizó el artista Sergio Caraduje. El interesado puede ver la nota que se realizó el 26 de septiembre https://www.lu24.com.ar/las-gargolas-que-realizo-sergio-caraduje-en-una-casa-frente-al-mar-de-claromeco/

Palabras de Caraduje sobre la inspiración para realizar estas obras
Solo a título personal me vi obligado a encontrarle una secuencia y una armonía a los proyectos que hoy se visibilizan. Su particular ubicación determinó el carácter de cada una de ellas sin perder la fusión ancestral que hace a la gárgola un ser mitológico para ahuyentar demonios.
Es así que surgen estas figuras con la única pretensión de armonizar en una arquitectura situada en una geografía costera.
El conjunto lo inspiran: la naciente y el poniente, una eterna evolución, el mar como objetivo y la presencia y de lo femenino y masculino.

Significado
Mujer pez: Sus ojos miran detrás de la rompiente. Ella es el nexo con la vida marítima. Seducida por la luz intermitente de un faro. Emergió un día mitad pez, mitad mujer. Las arenas de la creación se alojan en sus aletas y forman dunas en su vientre. En su boca abierta se apagan los últimos gritos de un naufragio.
Unicornio: Cabalgando en las profundidades y guiado por la Cruz del Sur. Caballero de las armonías, unicornio oceánico y defensor. Su fuerza pone distancia entre el buen tiempo y las tempestades, como la furia cuando se estrella ante la razón.
Albatros: Siempre a punto de emprender vuelo, siempre persiguiendo el último sol. Loco de noches y lunas tardías. Diógenes celestial. Albatro ancestral y protector.
Remolón: Sobreviviente de eras volcánicas. Duerme los sueños más primitivos. Un ojo desvelado espera el sol cada mañana. Guardia eterna del territorio, lo habita, para expulsar un día, los demonios más feroces del viento cíclico y obsesivo.