Josefina Giglio: “Fue un año importante, hay condenas por la desaparición de mi mamá”
La hija de la tresarroyense Virginia Isabel Cazalás, Josefina Giglio, estará presente este viernes cuando en el Centro Cultural La Casona se desarrolle el acto conmemorativo del Día de los Derechos Humanos, organizado por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.
En el mismo, se dará difusión al contenido de la sentencia condenatoria dictada el pasado 5 del corriente por el Tribunal Oral Federal N° 2 de la Ciudad de Buenos Aires, referida al juicio seguido contra nueve represores que actuaron en los Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio denominados “Atlético”, “Banco” y “Olimpo” (conocida como causa ABO) tres centros clandestinos de detención de la dictadura cívico-militar que comenzó el 24 de marzo de 1976.
En la sentencia se demostró que Cazalás, luego de ser secuestrada el 6 de diciembre de 1977 a las 23.20, en Freire 2320 de Buenos Aires, donde vivía con su familia, y luego trasladada a “Atlético”, y luego a “Banco”, y en ambos sitios sometida a tormentos y al día de la fecha permanece desaparecida. “Vibel” Cazalás estudió en Tres Arroyos, en el Instituto 33, y la Biblioteca del mismo lleva su nombre.
Acompañada por el abogado Guillermo Torremare, en los estudios de LU 24, Giglio explicó respecto a su declaración en el juicio que “lo que intenté hacer cuando declaré además de contar lo que había pasado fue dar un pantallazo general de cómo había sido el método represivo a lo largo de los años”.
“Era una zona liberada”
“Yo estaba con mi mamá cuando se la llevaron; fue la noche del 5 al 6 de diciembre del 77 fue una noche en la que cayeron muchos militantes del Partido Comunista Marxista Leninista en el que militaba mi mamá, nosotros habíamos terminado de cenar, hubo un allanamiento, luego nos enteramos que era una zona liberada porque ocuparon los garajes del edificio para no dejar a nadie salir”, recordó.
La vecina, la Policía, los abuelos maternos
“Se llevan a mi mamá y a una pareja que vivía con nosotros, Mariano Montequín que era de La Plata y a Patricia Villar de Santa Fe y a nosotros nos dejaron con una vecina que encontré yo con el transcurso de los años”, dijo, y relató que “la vecina tenía una voz particular y decía “qué voy a hacer con estos chicos” por lo que dio intervención a la Comisaría 37 de Belgrano R y nos llevan ahí y yo les dije “yo me llamo Josefina Giglio y mi abuelo es Polo Cazalás, es sodero y vive en Tres Arroyos, el oficial me dijo Polo no es un nombre , yo les dije búsquenlo así porque es muy conocido”; dieron participación a Bahía Blanca y nos trajeron acá a mi hermano Francisco y a mí, y vinimos a vivir con mis abuelos maternos; a la vecina la encontré yo googleándola y metiéndome en la guía telefónica; es una ingrata tarea la que nos deja la Justicia, tener que comprobar nosotros y hacer la tarea de ver que los desaparecidos están desaparecidos y que se los llevaron las fuerzas de seguridad estatales, es un poco doloroso”.
“Ha sido un año muy importante para mí, tenemos sentencia”
“Al mismo tiempo, este año ha sido muy importante para mí porque empezó con la declaración mía, con el comienzo del juicio ABO que empezó a fines de 2016; por mi mamá declaramos mi hermano y yo en febrero de este año y un año después tenemos sentencia, eso también hay que decirlo cuarenta años después pero tenemos sentencia, lo que es muy tranquilizador, pero el principal defecto que tiene la desaparición de personas es que uno no puede hacer el duelo; uno nunca puede cerrar, mi madre sigue siendo aquella bella mujer de 32 años que se llevaron; yo soy más grande que mi madre, y eso es muy difícil de llevar en el día a día, y lo que logra la Justicia, lenta, tarde y a veces arbitraria, es que uno pueda poner las cosas en su lugar” sostuvo.
El escenario actual
Josefina dijo que militó “muchos años en H.I.J.O.S; esa militancia está en mi historia de vida, está en mi ADN, luego me hice grande y ya no quería ser solo hija, de todos modos mantengo relaciones excelentes con mis compañeros y con los organismos de derechos humanos; es un momento complicado, me parece que los juicios vienen con una inercia pero van a continuar no creo que se corten los juicios de lesa humanidad pero creo que hay una opinión pública que ya no es tan amable a esa escucha, y quizás se cuestionan más algunos puntos de vista y es cierto que los jueces se ven en algunos casos con más libertad para absolver y no dar más cadenas perpetuas; en este caso eran nueve los enjuiciados, hubo otras condenas y también dos absoluciones.
“La tarea nuestra es persistir en la Memoria”
“Creo que hay otro clima y me parece que el anterior gobierno le dio una visibilidad y una legitimidad y yo con el anterior gobierno sentí que salí de la clandestinidad; mis padres están desaparecidos, hay un estado responsable y adonde vayan los iremos a buscar, es una construcción que ha llevado muchísimo tiempo y por primera vez el Estado tomaba como propio el reclamo de los organismos, eso fue lo habilitante que tuvo el anterior gobierno, además de disponer un montón de para estos juicios y estas tareas; me parece que hoy hay un clima más hostil pero esa es la tarea nuestra, persistir en la Memoria”, finalizó.
Torremare: “No se trata de revancha ni de odio, se trata de Justicia”
Guillermo Torremare dijo que “históricamente en estos juicios hubo entre un diez o quince por ciento de absueltos, y a mí me parece que eso también legitima los juicios y da la pauta de que nadie entra condenado, da la pauta que el debido proceso existe y da la pauta que el principio de legalidad está vigente en Argentina; por supuesto que a todos nos gustaría ver a todos y a cada uno de los represores presos en cárceles comunes, pero que pase esto en los juicios es que el camino de Memoria Verdad y Justicia es un camino a construir, un camino que debemos seguir transitando y también implica que no se trata de revancha ni de odio, se trata de Justicia, de modo que yo en un punto en que no me gustan las absoluciones, las legitimo como parte de un mecanismo y creo que deben ser respetadas, por parte de todos.
A veces cuando cotidianamente hablamos con gente que no es muy sensible a estos temas no queda otra alternativa que nos den la razón cuando planteamos que esta es la realidad de lo que està sucediendo, y creo que eso es muy bueno.”, concluyó.