Juicios por jurados: en Bahía también preocupan las ausencias y suspensiones
Tras la suspensión de un juicio por jurados en Tres Arroyos, y varios antecedentes en este sentido en distintos puntos de la provincia, se difundió a través de una nota publicada en el sitio web de La Nueva la preocupación que existe en varios actores del sistema por las dificultades que ofrece el sistema de designaciones, y las ausencias de los vecinos designados.
Cada año se elabora un listado de candidatos para ser jurados, quienes tienen documentos de identidad con las terminaciones sorteadas en la sede platense del Instituto de Loterías y Casinos de la Provincia. En 2017 fueron los números 428 y 939.
De acuerdo al sistema legal bonaerense, el listado debe quedar conformado con una cantidad equivalente a un ciudadano por cada mil bonaerenses en condiciones de ser jurados y, para este año, fueron alcanzadas unas 12 mil personas.
El número para el Departamento Judicial Bahía Blanca es de 700, pero, de acuerdo a un relevamiento realizado por La Nueva, no es suficiente para cubrir la demanda.
Un tresarroyense comprometido
El diario bahiense consultó a ciudadanos que intervinieron como jurados para conocer sus experiencias y opiniones. Sobre los inconvenientes para reunir la cantidad exigida por ley para llevar adelante los debates, una mujer aseguró que sería interesante crear un registro de voluntarios.
“Se ahorraría ese problema, porque participaría la gente que le gusta o le parece una experiencia interesante. De todas maneras, hay que venir y, en caso de no sentirte preparado, te podés excusar; pero me parece que es una cuestión de respeto y de involucrarse con el deber de ciudadano”, sostuvo la vecina.
En el mismo sentido se expresó un hombre, quien arribó desde Tres Arroyos para cumplir con la misión. “Es la segunda vez que me llaman. En la anterior vine pero luego no salí sorteado para los que quedaron en la selección definitiva”.
Afirmó que “en un principio no sabés qué hacer, uno se pregunta si es obligatorio o qué pasa si no voy. Finalmente vine y me pareció interesante”. Al igual que su “colega”, consideró que es sumamente necesario afrontar la responsabilidad.
La opinión de Del Cero
El fiscal Mauricio Del Cero opinó que la extensión del Departamento Judicial bahiense determina que el listado de potenciales jurados resulte insuficiente para el número de debates.
Al mismo tiempo, destacó que algunos de los ciudadanos que son convocados demuestran poca predisposición para participar. “Las personas que acuden a los llamados lo hacen en varias ocasiones muy mal predispuestas, considerando que esta carga pública no está bien, porque es el Estado el que debe juzgar los casos criminales”.
También señaló que la posibilidad de hacer concurrir a los jurados por la fuerza pública debería revisarse, ya que “es obligarlos a que decidan, aun cuando no tienen voluntad de hacerlo”.
De la misma forma, mencionó que se debería aumentar la cantidad de personas que integran la lista de postulantes.
“La ley establece que quienes forman un jurado no pueden volver a hacerlo por un plazo de 3 años. Hay una excepción para esto, pero se está convirtiendo en regla. Quizás la alternativa sería ampliar la base de jurados y llevarla a 3 o 5 cada mil habitantes”.
Por otro lado, relató que “el Ejecutivo ha diseñado una misma ley para una provincia que es enorme y con conformaciones socioculturales muy distintas en sus regiones. La misma se aplica de igual manera en el conurbano como en el resto del interior bonaerense. La realidad es que hay dos particularidades: un jurado cada mil habitantes en departamentos judiciales como Lomas de Zamora, San Martín o Morón significa miles de jurados, porque son millones de habitantes. Eso, sumado al hecho de que no se estila o utiliza tanto como acá el juicio por jurados, determina que no tengan ese problema y nosotros sí”.
Cómo se organiza el debate
La tarea de organización de un juicio por jurados comienza 40 días hábiles antes del mismo. Los secretarios de los tribunales deben hacer un sorteo utilizando un software proporcionado por la Corte Suprema y generar un listado de personas convocadas para la audiencia de selección del jurado.
Posteriormente elaboran las notificaciones, para que sean entregadas a los destinatarios por el personal de la Oficina de Mandamientos y de los Juzgados de Paz de las distintas localidades que integran la jurisdicción.
Allí se produce el primer problema: muchas veces el domicilio de la persona elegida no es el correcto; el candidato falleció; se mudó o no pudo ser localizado.
En casos excepcionales no se especifica la calle o la altura de donde vive el potencial jurado, por lo que resulta casi imposible localizarlo.
Más aún, se han encontrado en el listado con policías o militares, que están exceptuados de participar.
Por último, es importante la cantidad de personas que no concurren, por lo que en muchas ocasiones las audiencias de selección, en las que tendría que haber 48 personas, se hacen con menos de la mitad.