La Clínica Privada Hispano Argentina pide no alarmarse ante presencia de un germen multirresistente

12 septiembre, 2015 Leido: 36

La Clínica Privada Hispano Argentina pide no alarmarse ante presencia de un germen multirresistente

Ante las versiones alarmantes que se han reproducido en las redes sociales y que comprensiblemente preocupan a la población, las autoridades de la Clínica Privada Hispano Argentina informan: “se ha detectado en las instituciones de salud la presencia de un organismo multirresistente”.

“Estos gérmenes (el identificado en la Clínica se llama Klebsiella pneumoniae productora de Carbapenemasas-KPC-, pero existen otros) viven normalmente en el tubo digestivo de las personas, pero cuando acceden a otro lugar (en la misma o en otra persona), por ejemplo la orina, la sangre o los pulmones, pueden provocar una infección. La novedad radica en que tienen la facultad de defenderse contra los antibióticos de uso habitual y para combatirlos se debe recurrir a otros que son más difíciles de conseguir y son, en general, más costosos, tanto desde lo económico, como desde lo biológico, porque suelen tener mayor toxicidad y requieren mayor tiempo de tratamiento. Además, se transmiten muy fácilmente de persona a persona”.

“Las infecciones que producen, por sí solas no ponen en riesgo a las personas que las padecen, pero hacen más larga y dificultosa su recuperación”.

“Esto no le ocurre a cualquiera. La población de riesgo identificada son habitualmente mayores de 60 años, portadores de enfermedades crónicas, con antecedentes de internaciones en otras instituciones, donde se les realizaron diversos procedimientos invasivos o intervenciones quirúrgicas, que han recibido múltiples esquemas antibióticos, etc”.

“A veces esto sucede en una persona que tiene su salud francamente comprometida, se encuentra internado en Terapia Intensiva, asistida con respirador automático, y esta infección se convierte en un elemento más que pone en riesgo al paciente”.

“Cómo se deduce, son personas que están o acuden a una institución de salud y es allí donde se deben tomar medidas para evitar la diseminación de estos gérmenes”.

“Las medidas que se deben tomar en estos casos (que son estándares en todo el mundo) no son difíciles, pero requieren del personal de salud pequeños cambios de hábitos, compromiso total y persistente en el tiempo, cosa que no es nada fácil de lograr y requiere un gran esfuerzo”.

“Ésta situación es nueva en Tres Arroyos pero no en el país, las ciudades grandes luchan permanentemente y desde hace años contra estos gérmenes en Argentina y en el mundo. Tenemos conocimiento por comunicaciones personales de nuestros integrantes del Comité de Control de infecciones con expertos en la materia y de publicaciones por brotes endémicos de estos gérmenes en Buenos Aires y La Plata de las recomendaciones que da OMS de las medidas a tomar en estos casos y es lo que estamos implementando. Esto sucede hoy en Tres Arroyos porque la posibilidad de desarrollar una medicina más compleja (el equipamiento de las Unidades de Terapia Intensiva, más el desarrollo profesional), permite que pacientes más complejos que antes se derivaban, hoy se resuelvan acá, o que los recibamos desde otros centros de salud”.

“Entonces, como esta situación es nueva para nosotros, salvo para algunos profesionales con experiencia laboral en centros de Buenos Aires o La Plata, era necesario actuar, instruir a todo nuestro personal de salud: médicos, enfermeros, mucamas, técnicos, auxiliares, etc. Era necesario que todos comprendieran lo importante de éstos cambios de hábitos y costumbres (que es lo más difícil de conseguir) y el compromiso de todos y cada uno de nosotros”.

“Por eso es que decidimos hacer una reunión que los incluyera a todos, para que todos recibieran la misma información y a la vez, en la práctica, todos puedan controlar que se cumplan las normas de trabajo: la mucama controla al médico, la enfermera al técnico, etc. Realizamos esta reunión en el Círculo Médico el 27 de agosto con alrededor de 100 personas para comunicar todo esto. Sabíamos que el riesgo de tratar este tema de manera multitudinaria implicaba el riesgo de que pudiera salir información que preocupara. Por eso la consigna principal fue: NO ALARMARSE, NO ALARMAR, pero, sobre todo: NO SUBESTIMAR LA SITUACIÓN, para poder actuar de manera eficaz”.

“Esta reunión, sumada a las medidas que se pusieron en marcha en la Clínica que son claramente visibles son la causa de que se generara esta confusión que deriva en alarma. Pero preferimos correr el riesgo de tener que dar explicaciones, como lo estamos haciendo ahora, a no enfrentar el problema con firmeza, porque estamos convencidos de lo más importante es generar en nuestra población de cuidadores de la salud la conciencia y el compromiso que lleve al control definitivo de esta situación sanitaria”.