La Escuela Agrícola de Claromecó prepara una Taller de Murales con revoque de tierra 

16 agosto, 2016 Leido: 29

La Escuela Agrícola de Claromecó prepara una Taller de Murales con revoque de tierra 

Durante la semana de la primavera se realizará un Taller de Murales con revoques de tierra, organizado por la Escuela Agrícola de Claromecó.

Según se indicó, “va a ser muy útil para brindar a nuestros ciudadanos nuevas herramientas de trabajo, enfocados como siempre en el cuidado de los recursos naturales disponibles”.

“Nuestra idea es recuperar las paredes que por el paso del tiempo se han deteriorado y que mejor que hacerlo aprendiendo entre todos”, se agregó.

La persona responsable de la actividad que se desarrollará los días 24 y 25 de septiembre es la bioconstructora argentina Natacha Hugón.

Sobre Hugón

Miembro fundador y co-directora del Centro CIDART (Centro de Capacitación, Investigación y Diseño de Arquitecturas en Tierra)

Inició las actividades de investigación y acción en Arquitectura y Construcción Con Tierra Cruda por medio del Proyecto de Voluntariado de Extensión Universitaria “PUNA Y ARQUITECTURA” de la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) realizando trabajos de investigación, relevamiento en campo y construcción de diferentes tipologías y técnicas de tierra cruda en el NOA (noroeste argentino).

Docente, desde el 2006, FADU/UBA

Realizó numerosos talleres teóricos y prácticos, nacionales e internacionales capacitando a profesionales, constructores, estudiantes, técnicos, funcionarios y autoconstructores.

Ha disertado en Congresos, Jornadas y Seminarios nacionales e internacionales sobre el tema.

Ha realizado clases como docente invitada en diferentes cátedras de la carrera de Arquitectura de Universidad de Buenos Aires , y en otras universidades como: Facultad de Turismo y Urbanismo de la UNSN (U. Nacional de San Luis); CRUO (Centro Regional Universitario del Oeste) Bragado; en la Universidad del Sur, Bahía Blanca; en la Facultad Regional Delta de la UTN (Universidad Tecnológica Nacional) Campana, Buenos Aires.

Realiza tareas de asesoramiento técnico, formación de recursos humanos y organización de trabajos, relacionados con la producción de elementos y sistemas constructivos de tierra cruda., para autoconstructores (autoconstrucción asistida), para integrantes de cooperativas de trabajo y con población en riesgo social en asentamientos periurbanos del área noroeste del Gran Buenos Aires

Actualmente se desempeña como Investigador de proyecto del Programa ARCONTI (Arquitectura y Construcción con Tierra) del IAA (“Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas”) de la FADU/UBA y realiza tareas relacionadas con la construcción con tierra cruda, como consultora, asesora técnica y capacitadora en ámbitos de educación formal y no formal de adultos, a nivel nacional e internacional.

Bosque comestible

Un bosque comestible es un jardín compuesto por árboles, arbustos, hierbas, enredaderas, etc. que busca generar variedad de alimentos, tanto frutas como hortalizas, medicinas, fibras, leña, etc. Tiene la misma composición que podría tener un bosque natural en cuanto a capas o tipos de vegetación, pero se intenta que sus componentes otorguen en conjunto la estabilidad necesaria al sistema para que éste no precise de agregado de energía externa.

Los bosques comestibles constituyen un sistema novedoso de jardinería en donde el foco está puesto en la producción de alimentos sanos y variados, y esta experiencia puede ser replicada en espacios muy pequeños como fondos de casas, generando numerosos beneficios para los habitantes y el ambiente. Asimismo las interacciones que ocurren entre las plantas generan un mejoramiento del suelo y es posible la aparición de otros organismos como hongos comestibles, etc.

Es también una buena estrategia de conservación de la naturaleza in situ debido a que las plantas atraen fauna y generan un intercambio energético con el entorno que ayuda en su estabilidad. Por sobre todo crea belleza, bienestar, salud y contribuye a incrementar la biodiversidad y a amortiguar el calentamiento de la Tierra, fijando CO2 atmosférico.

El bosque comestible en la Escuela Agrícola de Claromecó comenzará con la plantación de nueces pecán, vides, ciruelos e higueras, dentro de un cuadro con una matriz de acacias de varios años. Las acacias tienen la cualidad de poseer simbiosis con bacterias que fijan nitrógeno atmosférico dejándolo disponible para ser utilizado por las plantas. En los claros de la arboleda se ubicarán más adelante herbáceas perennes como ruibarbo, alcaucil, hinojo, salvia, etc. para usos medicinales y comestibles. Otros arbustos como el arándano serán introducidos y puestos a prueba en esta experiencia que tiene como finalidad servir como investigación inicial de las potencialidades de la zona.

Actualmente se realizan tareas de recolección de frutos de las plantas existentes como nueces, rosa mosqueta, hongos, hinojo, aceitunas, cítricos, frambuesas, tunas, bellotas de roble, piñón de pino. Aromáticas como Lavanda, Romero, Cedrón, Menta, Melisa y Geranio.