La eutonía, una invitación a regular el tono muscular y mejorar la calidad de vida
En una conversación con LU24, la profesora y licenciada en Educación Física Laura Dalsgaard presentó la eutonía como una disciplina fundamental para el bienestar integral del adulto.
El término, que combina las raíces de “óptimo” y “tono”, se centra en la regulación del tono neuromuscular, esa base de tensión corporal que fluctúa según nuestras actividades y emociones. Dalsgaard explicó que, debido al estrés y la vida afectiva, las personas suelen mantener niveles de tensión elevados de manera constante, lo que deriva en contracturas y dolores que muchas veces solo se advierten cuando el malestar ya es crónico.
La práctica se distingue de otras disciplinas corporales, como el yoga, por su enfoque profundamente introspectivo y su aporte original: la conciencia ósea. A través de consignas orales y sin demostraciones visuales que fuercen la imitación, los alumnos trabajan con los ojos cerrados para aprender a sentir su estructura ósea, mejorando la postura y el alineamiento desde el autodescubrimiento y no desde la corrección externa. Para ello se utilizan elementos sencillos y accesibles como pelotas de tenis, cañas de bambú o “flota-flotas”, permitiendo que cada individuo avance a su propio ritmo en clases que promedian la hora y media de duración.
Dalsgaard, quien adoptó esta práctica tras su jubilación como docente al buscar respuestas más profundas para problemas de salud como la obesidad o la diabetes, subrayó que nunca es tarde para comenzar. Según la especialista, la eutonía no busca reemplazar otras actividades físicas, sino dotar al cuerpo de la disponibilidad muscular necesaria para enfrentar tanto la vida diaria como otras disciplinas deportivas sin lesiones.
Las inscripciones para estas clases ya se encuentran abiertas para la segunda quincena de marzo. Los interesados pueden contactarse con Laura Dalsgaard a través de sus redes sociales o al teléfono 2983-380292. La profesional destaca la importancia de una entrevista previa para alinear las expectativas del alumno con los objetivos de la disciplina, reforzando la idea de que es posible alcanzar una mejor calidad de vida escuchando los mensajes que el cuerpo envía a través del dolor y la tensión.