La falta de respeto en su máximo esplendor

23 octubre, 2017

La falta de respeto en su máximo esplendor

Es muy pronto para escribir sobre lo que sucedió ayer, pero la bronca e impotencia me superan y no pude evitar descargarme de esta forma. En la noche del domingo 22 de octubre falleció en Bahía Blanca el joven Joel Godoy, luego de protagonizar un accidente de tránsito en nuestra ciudad que le generó heridas de gravedad.
Muchos tuvieron la posibilidad de ver los comentarios que se hicieron en la noticia que se publicó en LU 24 ayer cuando ocurrió el accidente. La verdad, no sé por qué motivo la gente reaccionó así, no lo entiendo. Lo que se hizo es una carencia total de humanidad. Se me ocurre, quizá, que no ingresaron a leer la noticia completa y no se informaron de que una persona había sufrido heridas de gravedad, pero es sólo una suposición que pasa por mi cabeza para tratar de entender semejante falta de respeto a la familia y al propio Joel.
Se observaron comentarios como “se le cruzó el árbol”, “tranqui 120”, “bien por el árbol”, “iba corriendo una picada”, “estaba alcoholizado”, y hasta memes. Hicieron una burla de una tragedia. Sin saber, se habló de que Joel estaba corriendo una picada o que estaba alcoholizado cuando él estaba peleando por su vida y aún no estaban establecidas las causas del accidente.
No conocí a Joel, pero conozco gente que tenía una gran amistad con él y muchos coinciden en que era una gran persona con un gran corazón. Así y todo, sea el mejor o el peor del mundo, no se le puede faltar el respeto a él y a su familia como sucedió ayer en las redes sociales.
Se puede opinar, sí, pero hay que ser muy cauteloso en una situación tan delicada. Por suerte hubo gente que repudió los comentarios, pero de todas formas queda en evidencia que como sociedad nos estamos hundiendo cada vez un poquito más. Lo sostuve cuando escribí sobre el caso del pequeño de tres años que fue abusado sexualmente por su padrastro y lo vuelvo a decir ahora, estamos perdiendo la humanidad.
A medida que voy escribiendo, apreto las teclas cada vez con más fuerza porque cada minuto que pienso en las barbaridades que se comentaron me brota la indignación y la impotencia. Por eso mismo freno acá. Espero que podamos recapacitar y que esta situación no se vuelva a dar. Que seamos conscientes que en cualquier momento lo que le pasó a Joel nos puede pasar a nosotros, que un minuto estamos y al otro, ya no. Por respeto a los familiares, amigos y conocidos de Joel. Que en paz descanse.

Franco Bayúgar