La importancia de saber practicar RCP para salvar vidas
El Supervisor General de Salas de Atención Primarias de la Salud, el Lic. en Enfermería, Jorge Dasseville, explicó a través de LU24, la importancia de conocer acerca de la práctica de RCP, que puede salvar la vida de una persona.
“El RCP es un conjunto de maniobras que buscan reanimar a las personas tanto en su sistema circulatorio como pulmonar, tanto en una situación de paro inminente que de no ser tratada de manera inmediata puede desencadenar en la muerte de una persona”, explicó.
Mencionó que la técnica es sencilla y que la misma se aprende normalmente en los cursos que se dictan en todo momento en la ciudad, y con solo media hora de práctica.
“Es media hora de práctica y después hay que repetir. Decir que hice el curso está bien, pero volver a practicar es importante para adquirir la confianza, para tener la práctica y la destreza”.
Dasseville, indicó que ante una situación que amerite RCP si no estamos solos debemos llamar al 107, se solicita el auxilio, “uno puede poner en alta voz el celular y hacer la maniobra a la vez, pero hablamos de tiempos limitados. La idea es pedir ayuda para que alguien se encargue del llamado”, dijo.
En el caso de estar solos, manifestó que lo correcto es gritar para alertar a alguien mientras comenzamos a hacer de RCP: “solo se deja de hacerlo cuando llega el servicio de atención sanitaria”.
En cuanto a la maniobra. Manifestó que se trata de “tomar la palma de la mano del socorrista. Se la enlaza con la otra y se hace presión en la punta del esternón con presiones rígidas, sin doblar los codos y tenemos diferentes tiempos. Las compresiones sobre el tórax, son continuas y se continúa hasta que la persona reaccione o llegue la ambulancia”.
Aclaró que con la compresión en RCP “siempre una costilla rota termina, porque hablamos de comprimir, puede ocurrir, pero sería una daño colateral al intentar salvar una vida. La prioridad es esa. Salvar la vida”
En cuanto a situaciones de atragantamiento, Dasseville, alertó que “se debe intervenir inmediatamente. Es una maniobra sencilla, uno mismo se la puede realizar. Casi como reflejo de observar que no puede la persona expulsar el elemento. Si observamos que la persona no puede expulsar el elemento, hay que colocarse detrás de ella, como abrazándola y realizar una compresión, comprimir por debajo del diafragma hacia arriba y por inercia la presión que se genera en los pulmones, hace que largue el elemento hacia afuera. Si estamos solos, colocarse frente a una silla contra el respaldo, dejarnos caer y que golpee esa zona, sobre el respaldo de la silla”.
Destacó que el equipo que integra realiza capacitaciones abiertas al público.