La maravillosa experiencia de jugar en la Catedral del tenis argentino

16 febrero, 2020

La maravillosa experiencia de jugar en la Catedral del tenis argentino

Los sueños se cumplen. Pero antes hay que perseguirlos. No bajar los brazos, esforzarse y desearlos con pasión para poder hacerlos realidad. Así puede resumirse la historia de cuatro tresarroyenses que vivieron dos días de ensueño en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, la Catedral.

Los protagonistas de una auténtica experiencia de “profesional” son Soledad Aizpitarte, Florencia Oliva, Víctor Cedrón y Héctor Jajaravilla, quienes disputaron la instancia final del Argentina Open Amateur, tras ganar la etapa preliminar desarrollada el año pasado en Mar del Plata.

“La experiencia que tuvimos fue única e irrepetible. La alegría más grande fue cuando nos confirmaron que íbamos a jugar en la cancha central”, aseguran las damas. Y los caballeros coinciden: “pisar esa cancha no te lo saca nadie y pasar dos días como profesionales tampoco”.

Aizpitarte y Oliva llegaron a disputar la definición con Rosario que se impuso por 10/7 y 10/6. “No jugamos como estamos acostumbradas por los nervios de estar alli”, comentaron a LU 24.

Cedrón y Jajaravilla, por su parte, cayeron ante Buenos Aires (10/7, 6/10 y 5/7), que se consagró campeón invicto y alcanzó el título por segundo año consecutivo; ante Rosario (7/10 y 8/10) y ante Córdoba (8/10 y 7/10). “Hubo un muy buen nivel”, destacaron ambas parejas de dobles.

Profesionales”
Tras llegar el viernes al Hotel Sheraton de Buenos Aires, la organización del certamen los llevó al Buenos Aires Lawn Tennis Club. Con pases libres al VIP, almorzaron donde lo hicieron los profesionales. Por caso, se encontraron con Juan Ignacio Londero -semifinalista- y su cuerpo técnico. Además, recibieron pases para presenciar los cuatro partidos del viernes y el sábado.

Conocieron la sala de conferencias de prensa, la de los jugadores, los vestuarios y hasta pudieron dialogar con varios jugadores y ex tenistas profesionales como Eduardo Schwank, Horacio Zeballos (campeón en dobles del Argentina Open) y el uruguayo Pablo Cuevas, entre otros. Los sueños se cumplen.  Pero antes hay que perseguirlos. Por eso, ya piensan en la posibilidad de volver.