La partida de Stella Gil de Jiménez, con ella se va parte de la historia
Decirle adiós a Stella Gil, cuesta por el peso que representa en cada uno de nosotros que la frecuentamos y aprendimos de ella.
Volcar en un escrito el currículum de Stella Gil de Jiménez, es como temer a olvidar algún segmento de su vida, rica en experiencias propias de una mujer que dedicó su pasar terrenal a conocer la historia de todo lo que la rodeaba. Setella falleció esta madrugada. Su salud se había deteriorado luego de un accidente doméstico. Tenía 87 años bien vividos.
Investigadora, periodista, buceadora de las cosas poco conocidas, prendida siempre junto a aquellas que significaban qué había pasado antes.
Premiada por sus obras, con una sobrada lista de experiencias hechas por sobre todo con amor.
Era un libro abierto de fechas y sucesos. Una gran docente con capacidad única de explicarle a sus alumnos la historia que ella conocida, como si fuera un cuento.
Se había casado con Luis Jiménez, un hombre de temperamento muy especial, también conocedor de la historia y sus personajes. De ideología socialista hasta su último día, decidiendo partir años atrás, justo el Día del Amigo.
Stella y Luis conformaron una familia ideal, cultivando hijos y nietos, sin dudas, la mejor herencia.
Era una gran mujer y una muy buena amiga. “Hincha” de LU24. Nos lo hacía saber llamando para comentar noticias que “no se les escapaban”. Sociable, criticona (en los mejores términos) y aceptaba conceptos de quienes no pensaban igual que ella.
Stella, que tu paso al mas allá, te lleve a un mundo donde puedas contar otras historias. Que en paz descanses y que tu familia, orgullosa de vos, reciba la necesaria resignación.
Sus restos serán velados de 16 a 20 en las salas de CELTA y luego trasladados al crematorio Hugo Ceereijo.