La peluquería de Juan Fernández: un lugar de amigos que le pone garra a la crisis
Los servicios de peluquería y estilismo también sufren el impacto de la inflación, y en este sentido, el peluquero Juan Fernández advirtió que si bien no se puede trabajar a pérdida, se intenta acompañar a la clientela tratando de trasladar lo menos posible el incremento de los productos al precio final del trabajo. “La gente sigue viniendo, pero a veces estira un poco más la frecuencia, si se teñía una vez por mes ahora viene cada dos, trata de acomodarse. Pero hay que pensar que hay gente que la está pasando mal; nosotros estamos en carrera”, aseguró.

“Hoy un corte de pelo va de los 600 a 700 hasta 1500 pesos; esos son los parámetros y en función de eso cada uno se maneja. Con mi otro amor, que son los payasos, lo que observo es que las presentaciones se llenan, pero siempre buscamos también cobrar una entrada accesible, porque las familias tienen derecho a salir a pasear con los chicos”, consideró Fernández.
“No son nuevas las crisis en el país, por eso hay que meterle la garra que se pueda”, estimó el estilista, quien además reflexionó acerca del rol que cumplen como confidentes de sus clientes. “Nosotros no tenemos memoria -confió entre risas- pero la realidad es que los que somos familia de peluqueros, como los Barrionuevo, los Trenco, o yo mismo que sigo en la peluquería de mi abuelo, atendemos a generaciones enteras. Aquí viene gente que fue clienta de mi abuelo, y a veces me cuentan anécdotas y se conmueven, y eso es porque pasaron la línea del cliente para formar otro vínculo. El trato con la gente es increíble”, aseguró.