Lactancia materna: alimento y amor
La lactancia materna ofrece a los niños beneficios nutricionales y de salud fundamentales con efectos positivos duraderos para toda la vida, y contribuye a mejorar la salud de las infancias y durante toda la vida.
La leche humana es el único alimento que las niñas y niños necesitan durante los primeros seis meses de vida.
Desde el Centro Municipal de Salud, a través de los servicios de Neonatología, Ginecología , Maternidad y Pediatría, se lleva adelante un trabajo integral e interdisciplinario muy importante y que involucra un gran número de profesionales a favor de la lactancia, ya que la leche de la madre “es la única que transmite anticuerpos que los protege contra las enfermedades”.

Neonatología realiza un trabajo en las 48 horas de internación que abarca desde la colocación del bebé en la teta, la sensibilización sobre las técnicas para amamantar, el cuidado de las mamas, las formas de conservar la leche y los derechos en cuanto a la vida cotidiana.
En este sentido, la Lic. Marina Maureliz y Ana Di Salvo, jefa y enfermera del servicio, respectivamente, indicaron que “la lactancia no es un proceso sencillo y automático, pero es un vínculo de amor y cuidado tan importante en la relación mamá-bebé, que todos y cada uno debemos hacer lo necesario para lograr un amamantamiento saludable y feliz”.
“Tenemos muchas herramientas para favorecerlo, desde las técnicas y el conocimiento científico que trasladamos a las mamás en las primeras 48 horas de internación, y también después durante todo el tiempo que lo necesiten ya que contamos con una consejería en lactancia, que está disponible para las familias las 24 horas en nuestro servicio de Neonatología”, destacaron.
Hay mucho para hablar
La lactancia no es tan fácil e intuitiva cómo nos muestran en determinadas ocasiones. Es un vínculo, una relación, un proceso y como tal debemos darle tiempo, espacio y buscar todo el asesoramiento que sea necesario.
Al respecto de esto, la licenciada en Trabajo Social Vanesa Villegas resalta que “la lactancia no solo es responsabilidad de quien amamanta sino que requiere de la participación de toda la familia para que pueda ser sostenida en el tiempo, debe estar sustentada por todos nuestros vínculos y esto implica que tenemos que estar en lugar cómodo y que le demos el tiempo y la tranquilidad que requiere”.
“Es tan importante que nosotros la trabajamos en equipo, somos muchos los profesionales que abordamos el proceso tanto de preparto, parto y posparto. Desde la medicina, desde la Ginecología, Obstetricia, Neonatología, Pediatría, Enfermería, Trabajo Social, Nutrición y otras especialidades, abordamos todo aquello que consideramos necesario para cada madre e hijo en particular”, explicó.
“Queremos decirles a todas las mamás que acá estamos para sostener este proceso ya que también las instituciones somos corresponsables”, sostuvo Villegas.
“Las madres no deben sentir frustración si cuesta dar la teta, al contrario, buscar, ayuda e intentar hasta conseguirlo ya que es el primer y más grande acto de amor en la relación madre e hijo. El equipo de Neonatología está para guiar, ayudar y educar sobre lactancia y apego seguro”, detallaron Ana y Marina.
Otra disciplina muy importante para una lactancia exitosa es la Nutrición. Desde este campo, la Lic. Sofia Colantonio, comentó que “en la primera consulta en el servicio de Maternidad y Ginecología, se realiza de forma rutinaria la derivación a Nutrición, donde se evalúa a cada paciente y se dan las pautas de alimentación necesarias en el embarazo y en el alta de su internación. Luego, se continúa el seguimiento de la madre y su hijo en el CAPS”. Desde el servicio de Nutrición se acompaña a la madre durante todo el embarazo, lactancia y en la ablactación, es decir la alimentación complementaria del niño.
Como pautas generales, brindó “algunos consejos simples, pero fundamentales y esenciales tanto para el proceso de lactancia como para llevar una vida saludable, como lo son: incorporar frutas, verduras, carnes rojas y lácteos todos los días. Realizar las cuatro comidas diarias, tomar de 6 a 8 vasos de agua por día. Evitar el hábito de fumar y no consumir bebidas alcohólicas”.
La lactancia es un proceso de múltiples dimensiones que atraviesa este momento en particular de la vida entre madre-bebé y familia que ofrece tantos beneficios para la vida del niño como en el vínculo con su madre y previene de múltiples enfermedades en la infancia por lo cual es tan importante fortalecerlo desde las instituciones.