Los trabajadores del Frigorífico Anselmo plantearon la crítica situación que atraviesan

17 enero, 2020

Los trabajadores del Frigorífico Anselmo plantearon la crítica situación que atraviesan

Trabajadores del Frigorífico Anselmo plantearon hoy, a las puertas de la empresa, la situación que atraviesan ante la incertidumbre en torno al futuro de la firma y la falta de pago de haberes.

Néstor García, secretario del gremio de la Carne, aseguró que “la medida de fuerza que se inició hace una semana tiene que ver con la situación que la empresa viene afrontando desde hace tiempo, y si bien los trabajadores siempre pusieron el lomo, cuando dejaron de cobrar también decidieron dejar de trabajar, por eso se viene, se ficha y se hace retención de tareas por un par de horas con un acatamiento del 100% hasta que venga alguien que reactive la empresa o nos dé un trabajo que se pague”. Según indicó el propio dirigente sindical, la semana pasada dispusieron de vacas en los corrales que finalmente, ante la decisión de los empleados de no faenarlas, fueron retiradas. También aseguró que “hay muchas versiones, gente de Cabaña Las Lilas recorrió ayer la planta y se dice que están a punto de firmar un contrato, pero lo que nosotros queremos es que venga alguien que traiga materia prima, trabaje y además mantenga a todo el personal, porque a pesar de que nos deben plata, nosotros no permitimos que se nos toque a ningún trabajador, así que venga el que venga, que sepa que el Sindicato no va a permitir que se toque a nadie. Hubo gente mediática interesada también pero no se pudo avanzar”.
García confirmó que el servicio de gas fue interrumpido hace dos días, mientras que la luz “se acomodó en Buenos Aires con la distribuidora mayorista”.
Gustavo Moller, trabajador del frigorífico, advirtió que “solamente escuchamos cuentos, hace 9 meses que esperamos que traigan vacas, porque sin vacas no se puede trabajar”, y negó que existan enfrentamientos con la conducción actual. Su compañero Guillermo Gutiérrez apuntó a “un solo culpable, que es Nicolás Ambrosius, que sacó a la gente capacitada, trajo otras personas y eso lo llevó a perder la empresa”. Mientras que Emiliano Arana, otro empleado, señaló que “lo que queremos es trabajar, si nos reciben y no nos dan solución, no nos sirve. Sentimos el apoyo del gremio y de los compañeros, y no es cierto que no queremos trabajar porque hemos venido por cuatro vacas. Le pusimos el cuerpo, cumplimos las horas y estamos. Y hasta ahora sólo nos han mentido. Y hay empresarios a los que les interesa abrir pero sacando 50 personas, mientras que nosotros queremos que se abra pero permanecer todos juntos”.
Todos coincidieron en describir una compleja situación económica, que incluye desde la supervivencia a partir de changas o el trabajo de los cónyuges, hasta el peligro que atraviesan los que no pueden pagar el alquiler. “Yo vivo de mis papás, y de hecho ahora con mis dos hijos me voy a la casa de ellos porque el último pago que recibimos fue de 3000 pesos en diciembre. Hay gente a la que le deben más de 100.000 pesos y esto no se puede tapar más”, concluyó otra empleada, Eugenia Carrera.