Mormones donaron 16 pianos nuevos al Conservatorio de Bahía Blanca
El Conservatorio de Música de Bahía Blanca recibió una donación de 16 pianos nuevos que permitirá recuperar parte del equipamiento perdido durante la inundación del año pasado.
El aporte, que incluye 15 pianos verticales y un piano de cola, representa un alivio para la institución, que continúa atravesando consecuencias materiales y edilicias tras el temporal.
Julián Mansilla, integrante del equipo directivo, destacó la importancia del aporte en un contexto aún complejo. “Ha sido un momento muy especial, justo a un año de la inundación”, señaló, y remarcó que la llegada de los instrumentos “nos da un alivio y una fortaleza para seguir trabajando en esta idea de enseñar y transmitir lo que es la cultura de la música”.
El directivo explicó que el Conservatorio perdió entre 15 y 20 pianos, algunos de ellos de alto valor histórico y otros adquiridos recientemente con esfuerzo de docentes y cooperadora. “El desafío era grande, porque el uso que tiene el Conservatorio, que funciona de 8 de la mañana a 10 de la noche, requiere instrumentos en muy buenas condiciones”, indicó.
La donación fue realizada por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en el marco de un programa de ayuda humanitaria. Mansilla detalló que el vínculo se dio a partir de gestiones locales y destacó que la organización también colaboró con hospitales y familias afectadas por la inundación. “Se fue dando el proceso hasta que se concretó esta donación, que no tiene antecedentes en la ciudad por la calidad de los instrumentos”, afirmó.
Más allá de la incorporación del nuevo equipamiento, el Conservatorio continúa con dificultades estructurales. Uno de sus edificios aún se encuentra en proceso de restauración, lo que complica el dictado de clases. “La principal carencia es la infraestructura”, advirtió Mansilla, quien además señaló que la institución sigue funcionando en múltiples sedes.
Otro de los puntos críticos es la biblioteca, considerada una de las más importantes en material musical de la región. Parte de su catálogo se perdió con el agua y todavía no cuenta con un espacio adecuado para su funcionamiento. “Se logró rescatar una gran parte, pero no tenemos lugar para la biblioteca”, explicó.
En ese marco, el directivo volvió a plantear la necesidad de avanzar en un proyecto de mayor escala para las escuelas de arte de la ciudad. “Bahía Blanca tiene un potencial grandísimo en recursos humanos, pero necesitamos infraestructura acorde”, sostuvo. La posibilidad de una universidad de las artes o un complejo que integre las distintas disciplinas aparece como un objetivo a largo plazo.
Actualmente, el Conservatorio recuperó su nivel habitual de matrícula, con entre 1.200 y 1.500 alumnos, luego de la caída registrada durante 2025 por la falta de espacios. Sin embargo, Mansilla advirtió que la capacidad podría ampliarse si existieran mejores condiciones edilicias.
“Tenemos pianos nuevos, profesores de gran nivel y estudiantes de toda la región, pero el desafío es que el espacio permita potenciar todo eso”, concluyó.