Nació la llama Damacia en la Escuela Agrícola Claromecó: evoca la historia de la fundación de Bellocq
El domingo, cuando San Francisco de Bellocq festejaba su 90 aniversario, en la Escuela Agrícola Claromecó (Ex Casco de Estancia San Francisco), nacía la segunda llama a la que bautizaron Damacia. ¿Por qué se eligió ese nombre? En honor a quien fue un pilar fundamental para la existencia del pueblo de S.F. de Bellocq.
Un poco de historia
Hay que ubicarse a fines de los años 20 cuando el ferrocarril tenía sus punteras de riel, por un lado Orense y por el otro en Copetonas. En 1929, el Ferrocarril del Sud le compra a la familia de Juan Bellocq, una porción de su campo para construir la Estación, este campo lindaba con los de la familia Echegoyen y su propietaria era Damacia Figueroa de 50 años de edad, con 12 hijos, y ya viuda de Domingo Echegoyen, que también vendió otra porción para la construcción. El 19 de agosto pasó el tren por primera vez y es por eso que varios años después se tomó como fecha de fundación de la localidad.

Damacia pensó que podría fundar un pueblo en los terrenos de sus campos linderos a la Estación, es así que contrató a un Ingeniero Civil para que diseñara un plano de la futura población y en marzo de 1930 se realizó el primer remate de tierras del pueblo que ella quería llamar “Domingo Echegoyen” en homenaje a su marido. En el diseño del trazado ella previó la donación de los terrenos para todos los edificios y espacios públicos entre los que se encontraban, entre otros, los de la Plaza, la Iglesia, la Escuela, la Policía, la Municipalidad y el Hospital.
Cuando se dirigió al Ministerio de Obras Públicas para que aceptaran los planos, no aceptaron que el nombre del pueblo fuera el de su marido fallecido, porque se prestaría a confusión con el nombre de la Estación, que se llamaba San Francisco de Bellocq, por el nombre de la otra Estancia.
Aunque no pudo nombrar el pueblo como ella quería, igualmente donó los planos y también las tierras, para que el pueblo pudiera ser realidad.
Años más tarde finalmente llegó un reconocimiento para su marido, ya que en el año 1941, cuando el Club hacía poco tiempo que existía, la nombró madrina de su Sede y los integrantes le pusieron el nombre de “Echegoyen” a esta institución.
Se agradece a María Angélica Chamús, bibliotecaria en la Biblioteca Popular San Francisco de Bellocq, por la información brindada sobre la historia de la señora Damacia.