(audio)Natalia Lavalle: “Estudiamos la regeneración de órganos a partir de los animales”
Natalia Lavalle, una física argentina de 33 años, ha descifrado un enigma biológico que podría cambiar la medicina para siempre. Como investigadora del CONICET, lideró un estudio clave para entender cómo el pez cebra regenera sus órganos sensoriales en solo 7 días.
“Lo que hacemos es estudiar especies que tienen propiedades regenerativas que nosotros no tenemos, como el pez cebra”, que tiene capacidad de regenerar órganos que nosotros no tenemos”, dijo Lavalle a FM Ilusiones.
El gran hallazgo fue que las células usan un mecanismo de “contar vecinas” para saber cuándo detener su división y reconstruir el tejido perfecto. Este descubrimiento es un paso gigante hacia la posibilidad de regenerar tejidos en humano.
La investigación consistió en dos partes: una experimental, llevada adelante en la Unidad de Biología Sensorial y Organogénesis del Centro Helmholtz en Múnich, Alemania, donde se intervino a larvas de pez cebra con un láser, y otra teórica, con el desarrollo en el IFLYSIB de modelos computaciones que pudieran reproducir y explicar lo observado en el laboratorio.
“Las primeras pruebas mostraron que el animal tiene la propiedad de recuperar el órgano dañado hasta en un 90 por ciento tanto en funcionalidad como en tamaño en el término de una semana”, cuenta Lavalle.
A lo largo de una línea a cada lateral del cuerpo de los individuos adultos, los neuromastos se disponen de a varias decenas compuestos por entre 60 y 70 células cada uno capaces de volver a formarse a sí mismas por completo desde un mínimo de 4 a 10 que queden sanas.
Con una apariencia de disco plano similar a una escarapela, los neuromastos están formados por tres tipos celulares: las del centro, llamadas ciliadas o hair cells, que son las sensoriales con capacidad de detectar las vibraciones de su entorno para que el cerebro las interprete; las que rodean a esas, denominadas sustentaculares; y las que están en la parte periférica del círculo, conocidas como células de manto o mantle.
“Mientras que las primeras no pueden auto renovarse, las dos últimas sí tienen la capacidad de hacerlo. Pero las sustentaculares son las más interesantes: cuando quedan pocas –en este caso producto de una ablación–, se vuelven pluripotentes; esto es, adquieren la misma característica que tienen las células madre y pueden generar los tres tipos celulares, con lo cual pueden reconstruir el órgano completo”, expresó.