Panaderos molestos con la dirigencia rural por sus aseveraciones sobre el precio del pan
El panadero Eduardo Ridino, perteneciente a una reconocida familia históricamente vinculada al rubro en esta ciudad, manifestó su descontento con el comunicado que días pasados dio a conocer la Sociedad Rural de Tres Arroyos, basado en un estudio de Carbap, y que hace referencia a un bajo impacto del valor del trigo en el precio final de los panificados. Ridino advirtió que la bolsa de harina aumentó en un par de meses “de 300 a 800 pesos”, y que es imposible además “hacer frente a aumentos de 1000% de gas y de luz”.
El informe que disgustó a los panaderos indica que “sobre la base de un valor de $ 55 el kilo de pan, la incidencia del trigo es 8,29 % ($4,56) y la molienda está en el 3,39 % ($1,81), en tanto que los impuestos alcanzan al 24,89 % ($ 13,69) y la panadería es del 63,6 % ($34,98)”. Y por ende, sostienen los ruralistas que “queda a las claras que si el trigo aumenta un 100% no se puede justificar arbitrariamente una aumento del 100% del valor del pan aduciendo esta situación, ya que como queda demostrado el trigo tiene una incidencia en este caso del 8,29 pudiendo llegar al 10 % en algún caso”. Pero para Ridino, “no hay que ser muy inteligente para ver el momento que estamos pasando, porque además de la harina, que llega a valer 800 pesos y nos dijeron que los aumentos no tendrán freno, hay que ver
“Ellos -por los productores- se basan en el precio internacional del trigo; pero no hemos visto que aparezcan en los medios los molinos, por ejemplo, con quienes nosotros sí hablamos y se quejan de que los productores no entregan, que cobran en dólares, pero nosotros compramos la harina y vendemos el pan en pesos. Además no es verdad que nosotros trasladamos el aumento de la harina únicamente al precio del pan, porque son muchas otras cuestiones las que inciden y ellos no las tienen en cuenta. ¿Cómo harían para no trasladar a sus productos los aumentos del 1000% en las tarifas?”, se planteó Ridino.
“No se puede ser tan básico repartiendo los porcentajes de esa forma sabiendo que hay panaderías que alquilan, que tienen 5 o 10 empleados, o las que trabajan en negro distorsionando el mercado y haciendo creer a la gente que ese es el valor del pan. Además ha caído el consumo porque no hay plata en la calle”, sostuvo.
Finalmente, Ridino aseguró que “el panadero siempre buscó una alternativa para no dejar a la gente en la calle y sin un producto para su consumo, siempre se ha hecho. Somos gente de trabajo, y por supuesto, si bien hacemos beneficencia y la gente lo sabe, también tenemos nuestro negocio para vivir”.