Paro histórico de la AFA: cuatro días sin fútbol en todo el país y se suspende la fecha 9
En una decisión que profundiza la tensión entre la dirigencia del fútbol y el Poder Ejecutivo, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dispuso un paro total de actividades por cuatro días, entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo. La medida, aprobada de manera unánime por el Comité Ejecutivo, busca marcar “un límite” frente a lo que la conducción describe “como un avance político y judicial sobre la institución”. El alcance del paro es absoluto: se suspende la fecha 9 del Torneo Apertura, los partidos del ascenso y las competencias formativas. No habrá actividad oficial durante ese “finde”, en coincidencia con las citaciones judiciales que deberán cumplir algunos dirigentes.
El conflicto estalló después de la denuncia penal presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que investiga una presunta omisión en el pago de tributos y retención de aportes por más de $19.353 millones entre 2024 y 2025.
La conducción de la AFA sostiene que no existen deudas exigibles y que los pagos se realizaron “antes de sus vencimientos”. Para los clubes, según los comunicados de la AFA, la denuncia forma parte de una “presión” del gobierno del presidente Javier Milei para “impulsar las Sociedades Anónimas Deportivas”, un esquema resistido por la mayoría de los clubes al menos en las manifestaciones públicas de las instituciones.
El paro, pretende la conducción de la AFA, funcione también como un gesto de “respaldo” interno a Claudio Tapia, presidente, y a Pablo Toviggino, tesorero. Ambos enfrentan pedidos de indagatoria y restricciones para salir del país, por ejemplo. La dirigencia interpreta que el proceso judicial apunta a debilitar a la estructura que respalda a la selección argentina y al fútbol de primera línea. Y todo pasa a meses de que se juegue el Mundial en Estados Unidos, Canadá y México.
La decisión de frenar toda actividad expone el entramado logístico que sostiene cada fecha. La adhesión de UTEDYC resulta clave, ya que sus trabajadores garantizan el control de accesos, la apertura de estadios y el funcionamiento general de los partidos. Para dimensionar esa estructura: un encuentro con baja convocatoria necesita unos 40 empleados; en cambio, escenarios como los de Boca o River requieren entre 460 y 550 trabajadores por jornada, precisaron allegados a la AFA.
La medida genera complicaciones en el calendario porque justamente se viene la Copa del Mundo y las fechas disponibles son escasas para recuperar esa jornada perdida por el parpo. A eso se suma la incertidumbre de los planteles, que reorganizan entrenamientos y logística mientras esperan definiciones institucionales.