Pasó la época en que un fratacho y una cuchara era suficiente
La evolución del mundo llega siempre. El perfeccionamiento y la modernización alcanza a todos los rubros.
Tiempo atrás un albañil dotado de una cuchara, un fratacho y un nivel, era lo más.
Hoy se requieren otros complementos y no por “pitucos” o que sean a “cómodos”. Es la realidad y el progreso que nos lleva.
Días pasados, una obra particular en calle Alvarado requirió de un camión para traer aberturas con sus correspondientes cristales y una tremenda grúa para llevarlos a la altura requerida.
Mucho más que la cuchara y el fratacho. Muy real la necesidad profesional que da categoría al trabajo.
GRUAS: Iorio
ABERERTURAS: Alum – Tec Olavarría