Por primera vez en el Garrahan: Gemelas fueron trasplantadas en simultáneo
La excelencia del Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan vuelve a manifestarse en los resultados de la mano de equipos médicos que trabajan día a día no sólo para atender, curar, sino para siempre estar a la vanguardia. Esta vez realizaron una intervención quirúrgica en simultáneo a gemelas.
En el portal de la institución publicaron:
“Las hermanas Mayra y Daiana, de 14 años, tienen una enfermedad genética que les afecta la función renal. Fueron operadas a principios de abril con órganos compatibles de un mismo donante y antes de que ingresaran en diálisis, lo que asegura un mejor pronóstico y calidad de vida. Este tipo de intervenciones reflejan la excelencia del hospital en la alta complejidad pediátrica.
Lo último que sintió Daiana antes de entrar al quirófano fue música. No tuvo tiempo de distinguir cuál; ya estaba dormida. La tranquilizaba haber transitado todo el proceso junto a su gemela Mayra. Casi el mismo reto que al nacer: las dos juntas ante médicos y enfermeras para enfrentar una operación que, según les contó el doctor, mejorará mucho su calidad de vida.
Las hermanas Mayra y Daiana, dos adolescentes de la localidad de Laferrere, provincia de Buenos Aires, recibieron un trasplante renal simultáneo en el Garrahan. Hoy tienen el alta tras una muy buena evolución.
Habían llegado en agosto del año pasado, derivadas del Hospital de Niños de San Justo, con un diagnóstico de enfermedad renal poliquística autosómica recesiva, una afección de origen genético que afecta tanto a los riñones como al hígado y que, en este caso, les provocó insuficiencia renal crónica.
El trasplante se realizó en la madrugada del jueves 16 de abril. El operativo arrancó a las seis de la tarde del miércoles. Las chicas habían ido al Garrahan por un control y quedaron internadas.
“Estábamos en el hospital con mi hermana y mi mamá y nos dijeron que nos teníamos que quedar”, cuenta Mayra desde la habitación donde se recupera junto a su gemela. “El doctor Fabricio nos dijo que nos iban a trasplantar y que iba a haber muchos médicos, y nos iban a poner drenajes y sonda”.
Hoy están en su casa, con la función renal mejorada y recibiendo todos los cuidados necesarios y habituales para un post trasplante.
Juan Ibáñez es médico y jefe de clínica del servicio de Nefrología del Hospital Garrahan. Dice que después de realizar distintos estudios se resolvió que los riñones serían para las hermanas. Provenían de un solo donante y llegaron de La Plata. Las gemelas ingresaron al quirófano a las 6 de la mañana.

“Entraron en forma simultánea a dos quirófanos, se formaron dos equipos de anestesia, con técnicos de anestesia, circulantes, urólogos, especialistas cardiovasculares y nefrólogos; un total de 20 personas intervinieron en las cirugías que fueron exitosas y sin complicaciones inmediatas”, detalla Ibáñez.
El primer operativo simultáneo en hermanas gemelas del Garrahan concluyó a las 10.30 de la mañana con una diuresis normal en ambas pacientes, explicó Ibáñez, quien destacó el trabajo de todo el equipo de trasplante renal y de las áreas de soporte que hacen posibles hitos como este.
La poliquistosis renal autosómica recesiva (PQRAR) es un trastorno hereditario caracterizado por el desarrollo progresivo de múltiples quistes en ambos riñones, lo que provoca un aumento progresivo de su tamaño y daña el tejido. Causa sangre en la orina, hipertensión arterial y, a menudo, insuficiencia renal crónica.
Antes del trasplante ambas llevaban una vida relativamente normal. Realizaban controles mensuales y una dieta estricta que les proscribía la sal y otros alimentos procesados. La mamá Nidia les cocinaba y también Evelyn, la hermana mayor.
La madre cuenta que las gemelas tenían la panza muy hinchada y hacían infecciones urinarias reiteradas a poco de nacer y lloraban mucho. Desde entonces, la familia, que se completa con el papá de las nenas y otra hija de siete años, se acostumbró a la rutina de cuidados: controles mensuales y dieta alimentaria.
Pero en los últimos meses las cosas cambiaron y las chicas debían controlarse cada 15 días y hasta cada 8. En diciembre, en el Garrahan decidieron inscribirlas en lista de espera para trasplante.
“Uno de nuestros objetivos principales es agilizar la evaluación de pacientes con enfermedad renal avanzada para su ingreso en lista de espera, permitiendo que reciban un trasplante renal y evitando así el inicio de la diálisis”, explica Ibáñez. “Este abordaje preventivo garantiza una mejor evolución clínica y, sobre todo, una mayor calidad de vida a futuro”, agrega.
Durante la internación lo que más extrañaron fue el colegio y a sus compañeras, aunque estudiar no tanto. Si tiene que elegir, Daiana prefiere las matemáticas. “A mí me gusta leer Manhwas -animé asiático- en el celular”, dice Mayra “y jugar a los jueguitos”, agrega. “Niña rata”, la carga la otra y las dos se ríen cómplices.
Las chicas ya tienen el alta y realizan vida normal. Si cumplen con los controles y cuidados estarán recuperadas para cumplir su sueño: ver a los BTS, de quienes son fanáticas. Dicen que cuando sean grandes les gustaría ser enfermeras para cuidar a la gente que está enferma. O también abogada o “seño”, se entusiasma Daiana.
El servicio de Trasplante Renal del Hospital Garrahan alcanzó en 2025 el récord anual de 55 intervenciones, 14 de las cuales fueron simultáneas. Esta es la primera vez que se produce en hermanas gemelas y con un órgano proveniente del mismo donante. El éxito de este operativo reafirma la excelencia de los equipos del Garrahan en la alta complejidad infantil, quienes trabajan de manera interdisciplinaria para brindar los mejores tratamientos a chicos de todo el país”.