Prudencia política en los discursos de la Asamblea Legislativa

2 abril, 2015 Leido: 9

Prudencia política en los discursos de la Asamblea Legislativa

El intendente Carlos Sánchez mencionó dos veces el nombre del diputado nacional Carlos “Cuto” Moreno en sus palabras de apertura de la Asamblea Legislativa. Martín Goizueta, presidente del bloque del Frente para la Victoria, lo hizo por única vez antes de enumerar las obras financiadas, en el distrito, por el Gobierno Nacional. En esto, ambos coincidieron aunque con diferente intención: para el jefe comunal, reconocer la asistencia recibida por Nación de la mano de Moreno fue un esperado gesto de gratitud; para Goizueta, la imperiosa necesidad de capitalizar para su partido el apoyo del núcleo duro del FpV nacional que, hasta ahora, siempre ha sido claramente proclive, aún con los pequeños ‘disgustos’ que han existido entre el intendente y el diputado nacional, a canalizarse a través de la gestión sanchista.

Luego, a excepción de ese momento en que Goizueta se refirió al Concejo como “una escribanía” del Ejecutivo –un planteo parecido al que Martín Garate efectuara al reclamar  al Deliberativo ‘un constante debate y respuesta a los pedidos que se dirigen al Ejecutivo’- no hubo definiciones políticas ‘picantes’.
Por el contrario, hubo gestos como el del  presidente del bloque del FpV, que hizo una mención al apoyo del Frente Renovador a las gestiones que permitieron la puesta en marcha de la cooperativa Policoop, de ex empleados del Sanatorio Policlínico. El titular de la bancada massista, por su parte, destacó sin nombrarlos “la labor de aquellos concejales que, más allá de las pertenencias partidarias que suponen diferentes concepciones políticas e ideológicas, promueven el debate de ideas con responsabilidad, respeto y tolerancia”.

Finalmente, y como ya ha ocurrido en otras oportunidades, especialmente después de la interna que oportunamente atravesara el partido gobernante, Sánchez finalizó su discurso con una referencia íntegramente vinculada a las críticas que suele sufrir de la ‘ortodoxia’ vecinalista representada por el exintendente Carlos Aprile. “Hoy, a 30 años de su fundación y casi 20 de gobernar el distrito de Tres Arroyos, (el Movimiento Vecinal) puede decir con orgullo que continúa fiel a sus preceptos fundacionales, trabajando codo a codo con los Gobiernos Provincial y Nacional”, sostuvo.