Psicosis

25 julio, 2020 Leido: 1678

Psicosis

No es frecuente vivir un proceso de psicosis colectiva. Pero aquí ocurrió.

La “aparición” del hombre gato fue una réplica bastante comparable con lo que ocurrió con la genialidad de Orson Welles, muchas décadas pasadas, cuando por radio difundió la presunta invasión extraterrestre.

No cabe aquí contar esa historia, que más vale podría calificarse de histeria, que generó incluso no pocos suicidios, entre otras cosas.

Tampoco me parece revivir aquellos momentos en que Tres Arroyos estuvo convulsionado y en pie de guerra contra el hombre gato que se aparecía en cualquier lugar, y el terror hacía que se aseguraran puertas y ventanas y hasta se formaran cuadrillas armadas para encontrarlo y ultimarlo.

La policía se vio forzada a actuar, más para evitar que los exaltados pudieran cometer algún acto que desembocara en víctimas inocentes.

Es muy interesante, en cambio, hacer una referencia al rol de los medios de comunicación, especialmente la radio, en todo ese proceso.

Yo integraba la redacción por entonces. Nadie en la emisora creía la historia, descabellada en sí y atentatoria del natural escepticismo del periodismo.

¿Cuál era la actitud al respecto? ¿Se ignoraba la cuestión cuando toda la población estaba convulsionada?

No había forma de no hablar del tema. Los teléfonos del informativo estaban al rojo vivo durante esos días, con personas que daban datos “ciertos” de la presencia del hombre gato en tal o cual lugar.

Muchos testimonios, con identificación previa, eran “confiables”, de modo que no podían desecharse.

Consecuencia, la radio hacía un seguimiento de la información, constituyéndose en un involuntario multiplicador de la sicosis colectiva.

La historia en sí fue contada para la gráfica por la periodista Marita Carrillo, por entonces una muy promisoria profesional que-además-fue una de mis alumnas más sobresaliente.

Algún otro periodista radial también hizo un relato con testimonios varios, incluyendo el mío.

Hoy, pasado el tiempo, es bueno plantearse algunos interrogantes:

¿Cómo se inició esa histeria colectiva?

¿Cómo se cerró la historia?

Algunos datos

En la búsqueda de alguna explicación es que me topé con un programa relacionado con el conurbano bonaerense con el testimonio del periodista Juan Diego Incardona, un escritor muy vinculado a Villa Celina, barrio en que se crió.

Recordaba que en los 80 o 90 hubo una conmoción popular en dicho lugar por la aparición de un hombre gato.

No era la única aparición en esos lugares, pero fue la más notoria.

Relataba que el suceso mereció pantallas rojas de Crónica TV y en una de ellas se titulaba que “el hombre gato resiste sobre un árbol” y mostraba a pobladores arrojando piedras en el lugar.

Se me ocurrió pensar que ese pudo ser el origen de una cuestión que se multiplicó en otros lugares.

Así, entre 1984 y 1985 hubo hombres gatos en Brandsen (foto), Lomas de Zamora, Almirante Brown, La Plata, Córdoba, Capital Federal, en este caso en los predios aledaños a la Universidad de Buenos Aires.

Todos estos casos estaban acompañados con explicaciones de las más variadas sobre el fenómeno. Algunos lo atribuían a una secta de Brasil, a un experimento militar para la creación de súper soldados y otros a la presencia de extraterrestres.

Lo cierto es que no fuimos los únicos, pero tampoco nos podían faltar estas experiencias.

Escribe Omar Eduardo Alonso – [email protected]

También FB