Recomendaciones sobre el comportamiento de ofidios en zonas costeras

14 diciembre, 2015 Leido: 29

Recomendaciones sobre el comportamiento de ofidios en zonas costeras

Luego de conocerse días pasados el ataque de una yarará a un perro en Claromecó, el que murió a pocos minutos de producirse el mismo, LU24 consultó al presidente del Círculo de Veterinarios de Tres Arroyos, Enrique Groenenberg, respecto a las características de los ofidios que existen en nuestra zona, ya que el profesional, durante la etapa de estudio de su carrera adquirió conocimientos sobre el comportamiento de los mismos.

“Uno de los problemas que tenemos en el distrito es el desconocimiento que tenemos de las víboras, no conocemos sus hábitos, salvo que es un reptil, que se arrastra y que en algunos casos muerden y son peligrosas, como la yarará o víbora de la cruz”, manifestó.

“Lo que más aparece en nuestra zona es la culebra”, dijo Groenenberg, y aseguró que “las serpientes combaten roedores como lauchas o ratas, por lo que es bueno que existan, ya que a nadie le agrada tener en sus domicilios ese tipo de roedores”.
Características y diferencias notables

“Respecto a las características y diferencias entre la culebra y la yarará, sostuvo que “la primera tiene la cabeza chiquitita, es bien oval y su cuerpo se va afinando hasta terminar en la cola; la yarará, tiene la cabeza bien triangular, forma un cuello que se afina y después se engrosa, y luego termina en una cola corta”, manifestó.

“Otra diferencia notable es el color, la yarará tiene un color gris crema, suave, con unas herraduras mirando hacia el vientre, y la culebra tiene distintas variaciones de color de acuerdo al ambiente donde vive, puede ser verde claro u oscuro, marrones, no varía sino que mantiene un color estable con el ambiente donde se desenvuelve, para camuflarse y poder cazar y vivir”, dijo.

“Normalmente tiene el hábito de disparar, tiende a huir ante la presencia del ser humano; ella cuida su espacio, y quienes lo invadimos somos nosotros, ya que se expanden las ciudades y vamos invadiendo; cuando hace frío, se aletarga y se guarece; cuando empiezan los calores comienza con la actividad de reproducirse, de comer, para acumular las reservas de grasas cuando está hibernando, busca lugares de sol, para tomar temperatura, empezar a reptar para buscar comida”, sostuvo.

Recomendaciones

El profesional brindó una serie de recomendaciones, entre las que destacó que “para andar en los lugares donde suelen anidar, es recomendable el uso de botas de goma, y en su defecto calzado de cuero con alguna polaina; a tener en cuenta es la posición como una “ese” previa al ataque, la distancia es la que toma a su presa, hasta que la ataca y luego la come”.

“Antes, con las labranzas se rompían las cuevas, y actualmente favorece mucho a las especies que en su momento se encontraban en extinción, por lo que debemos aprender a convivir más con las víboras y a conocerlas, ya que es un animal que está en nuestro ámbito”, relató.

“En caso de picadura, concurrir inmediatamente a un centro de salud, por lo que sería bueno tener el suero antiofídico en lugares de costa, y se debería brindar una buena capacitación para disminuir los riesgos; sería bueno trabajar para lograr eso”, refirió.

“Creo que hay que leer, sentarse frente a la computadora para conocerlas, aprender sus hábitos, ya que vamos a tener que convivir con ellas”, recomendó.

Respecto a la presencia de alacranes y escorpiones que aparecen también en las zonas costeras, dijo que “se deben tomar también ciertos recaudos, ya que son animales que necesitan calor, sobre todo en zonas de piedras; tengamos precaución”.

Capellari: la aplicación de antídotos requiere infraestructura

De acuerdo a lo explicado por la secretaria de Prevención y Salud municipal, doctora Mónica Capellari, el Hospital Pirovano “es uno de los tantos establecimientos que recibe, desde el Centro de Zoonosis de Azul, el suero antiofídico y los antídotos que se utilizan para los pacientes que son mordidos por víboras o picados por araña, que deben ser trasladados de inmediato aquí. La razón por la cual estos sueros no están en las salas de las localidades, es que no pueden ser aplicados en lugares donde no esté la infraestructura adecuada para abordar las complicaciones que pueden surgir de su aplicación, ya que no son inofensivos. Hay que tener una terapia intensiva, por precaución en caso de que el paciente sea alérgico, por ejemplo. Lo que hay que hacer, insisto, es trasladar al paciente al Hospital”.

“Zoonosis nos prohíbe tener los sueros en esos lugares, y puedo asegurar que por razones de distancia, ya que no hay más de 70 kilómetros desde la costa al Hospital, no se producirían inconvenientes por esta razón. Además tenemos sueros en cantidad suficiente”, finalizó.