Susana De Francesco: Trabajar en psicología deportiva redunda en mejores resultados

10 septiembre, 2017

Susana De Francesco: Trabajar en psicología deportiva redunda en mejores resultados

La psicóloga  Susana De Francesco, quien desarrolla tareas en el Centro Municipal de Salud, fue consultada por LU 24 respecto al bajo rendimiento que tuvo la Selección Argentina en el último partido por las eliminatorias rumbo al Mundial de Rusia 2018, y alentó a trabajar con profesionales de su rama, deportólogos para poder obtener mejores resultados, no sólo en este caso específico, sino sumar esa iniciativa en la formación de deportistas tresarroyenses.

De Francesco manifestó que “lo que pasa con Argentina es que le falta el trabajo integral, se pueden juntar muy buenos jugadores pero hay que hablar de equipo, y es importante el trabajo de psicólogos deportólogos, que no tiene el equipo argentino, y tenemos en el país los mejores formados”.

“Tenemos una cultura cruelmente exitista”

“No es llamativo porque tenemos una cultura que es cruelmente exitista, y esa crueldad que tienen hacia estos jugadores, que ha tenido ocho entrenadores en once años, con los mejores jugadores de mundo pero si no se trabaja con ellos las capacidades psicológicas no funciona porque son mayores las presiones externas que las internas; salen de Europa con una carga extra, por la mencionada crueldad exitista; están en un partido, arriesgan, sienten culpa, y tienen miedo de volver a arriesgar, por lo que hay que controlar el miedo que existe en cualquier deportista, a esta presión la tienen por esta cultura, en Argentina, y no en otros espacios”, sostuvo.

“Yo tuve un profesor porque tengo la especialización en deporte, Marcelo Roffe,  que estuvo con Pekerman, y saben lo que es trabajar en juveniles con estos chicos, pero en la Argentina cuesta mucho entender que no es solamente el esfuerzo físico, un DT, sino trabajar las motivaciones, la confianza”, dijo.

Violencia física y verbal

“Estamos en una cultura muy violenta desde lo físico, verbal, que cambia de acuerdo a las décadas y la importancia que se le ha dado al valor del trabajo en la sociedad, ya que el trabajo ha ido disminuyendo en calidad, son trabajos que no son estables, son por meses o changas, casi no existen, son trabajos precarios, entonces casi el segundo trabajo es lo delictivo, por lo que tenemos otras cosas que generan otro tipo de violencia”, agregó.

“Cada ser humano es producto de la cultura de la que vive y los valores que vamos teniendo, hay que pensar que hay generaciones acá mismo en Tres Arroyos, con gente que comete delitos de hurto que son tres generaciones es la costumbre y está “normalizado” para esas familias, estamos hablando de una cuestión a nivel inconsciente, de cultura”, refirió.

“Yo tomo al delito como cuestión secundaria porque algunos tienen trabajo y salen a robar para tener un extra, y cuando se los consulta, dicen que sus padres no han tenido trabajos estables, como fueron nuestros padres, dicen que reparten pero no saben lo que reparten; veo en el hospital pacientes que aparecen con determinados inconvenientes a nivel emocional o psíquico, trato de trabajar esa situación y obviamente que la ausencia de trabajo genera en esa cabecita más angustia o genere alguna crisis determinada”, relató De Francesco.

“Llega un momento en que algunas personas no se cuestionan si quieren trabajar o no, aunque parezca extraño, son estudios muy recientes a la lectura respecto al valor del trabajo y lo delictivo, muchas veces tienen las dos cosas y al dinero que ganan con el trabajo le dan otro valor, el del trabajo dirigido a la casa y lo del robo, a los celulares, las zapatillas, porque como el dinero robado se recupera rápido, se gasta rápido. Yo no puedo evaluarlo desde mis rasgos éticos y morales, tengo que tratar de ser lo más objetiva posible”, manifestó la profesional.

“Somos producto de una familia”

“Cada uno de nosotros somos producto de una familia; no nos tiró la cigüeña en chimenea equivocada o algo como el estilo. Si tenemos una persona que emerge como un enfermo, como un psicópata, viene de ese contexto, y para formar una personalidad así nosotros desde el psicoanálisis decimos que necesitamos tres generaciones  ya que es a nivel inconsciente que se forma esto; depende de la cultura que venga, de cómo fue criada, de que autovaloración tenga de ella misma, de la vida y muchas veces el miedo paraliza, tiene dos caras, una puede ser un motor que de fuerza para ir a la  acción o un freno que lo paralice, en lo deportivo es un motor si se lo trabaja bien, y en lo familiar, a veces puede ser un motor para provocar conductas  no esperables, también”, concluyó.

Cómo evitar la deserción temprana de deportistas adolescentes

Sería tan interesante que en Tres Arroyos con la cantidad de deportes que hay que se pudiera dar lugar a trabajar con los psicólogos especialistas en deportes, porque hay una gran deserción cuando llegan a los quince años; yo hice un trabajo con una colega para ver el problema, porque el deporte implica un sacrificio, como no salir los viernes, los ejercicios, una rutina; a los profes les cuesta trabajar con un deportólogo y lo reconocen; como ejemplo el golf, que es un segundo pero si no tenés la cabeza equilibrada errás el golpe”.

“En los deportes el trabajo tiene que ser en equipo, no en grupo, para que el psicólogo haga su trabajo y pueda ver cómo controlar la angustia o el miedo provocado por la pasión extrema de los hinchas o conceptos de periodistas apasionados”, dijo, y puso como ejemplo “lo sucedido con Di María en el último encuentro por las eliminatorias, en el que debió salir por lesiones, luego de jugar 25 minutos, porque tenía resistencia a este juego, y el cuerpo habló; no fue un cabrón, el cuerpo habló lo que él  no podía elaborar psíquicamente”, finalizó.