Tres Arroyos hace girar la calesita
La solidaridad de los tresarroyenses se puso de manifiesto de manera inmediata luego de la triste noticia del incendio vandálico de la calesita que funciona detrás del palacio municipal, y en tal marco, los payasos de Detonados junto a la compañía “Había Una Vez”, convocaron a un festival que se desarrolló en la Plaza San Martín.
La respuesta fue notoria, con gran presencia de chicos y grandes en el principal paseo público de nuestra ciudad, que se reunieron frente al palacio municipal para participar de un espectáculo, encabezado por los organizadores y quienes adhirieron a esta propuesta, que incluyó sorteos entre los asistentes y una urna volante para que la gente pudiera realizar aportes para que prontamente la calesita vuelva a girar.
Payaso Tallarín en diálogo con LU24 explicó el sentido del festival, para ayudar a la calesita, mientras vendía bonos para los sorteos y mandó saludos a nuestros oyentes.
Malabarista barcelonés también se sumó
León, un malabarista español que salió de Barcelona hace quince años para recorrer el mundo, vino a dedo desde Mercedes, en la provincia de Buenos Aires, hasta Tres Arroyos, y al enterarse de lo sucedido, adhirió fuertemente a esta idea,” ya que al enterarme pensé que no es posible que a los chicos les quiten una calesita y decidí sumarme”, según manifestó a nuestra emisora.
“Yo juego lo que se llama spinning de ruedas, que es hacer girar unas ruedas sobre las manos, con trucos de bandejas y puntos fijos, una rutina que si no se sabe hacer puede ser muy dolorosa, yo me he roto varios dientes y dedos, aprendí de quien me dio las bases en su momento”, explicó.
A León puede vérselo en la esquina del semáforo del Supermercado Planeta, hasta el domingo, cuando parta hacia Bahía Blanca y luego al sur de Argentina, y prometió pasar nuevamente por la ciudad “ya que acostumbro volver a lugares donde ya estuve”.
La ayuda de “Panchito” Aramberri
Recordemos que Francisco Aramberri, actual funcionario municipal a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social, donó las figuras de una calesita que tuvo en su momento en un emprendimiento privado, para que sean utilizadas por la familia que explotaba la siniestrada.