Un auto, varias historias

27 junio, 2020 Leido: 1467

Un auto, varias historias

El desafío había quedado planteado a partir de la nota publicada el 20 de junio sobre la visita de Pedro Eugenio Aramburu y otras presencias presidenciales en Tres Arroyos.

Se reproducían datos suministrados oportunamente por el señor Gerardo Ciarrocca consignando una presunta presencia de Marcelo Torcuato de Alvear, lo que no he podido corroborar, pero que añadía detalles de un automóvil Lincoln que se habría utilizado en la ocasión.

Y esto último generó precisiones por parte de lectores de estas columnas, uno de ellos radicado en Minas Gerais, Brasil y el otro, un conocido empresario del medio. Ambos conocieron el automóvil referido.

La ocasión, permite además avanzar en la historia de quien era su propietario quien además dejó su sello importante en el quehacer industrial de Tres Arroyos.

El mismo Ciarrocca hablaba de un auto Lincoln Zephyr que estuvo en exposición, sobre tacos, en un local que pertenecía a José Goyenaga, en la avenida Moreno. Decía además, que el citado empresario era concesionario de la marca.

Lo cierto es que se planteaba un desfasaje entre el período presidencial de Alvear y el tiempo en que el Zephyr se produjo.

Y al respecto se me hicieron llegar comentarios de personas que permiten brindar precisiones al respecto.

De Carlos Castelli

Empresario del rubro inmobiliario, hoy retirado, ha sido uno de los promotores del museo del automóvil, y naturalmente muy conocedor de estas cuestiones.

Recordó que la familia Goyenaga se domiciliaba en Avenida Moreno 430, aledaño al emplazamiento actual del Parque Hotel, y que sobre la misma avenida Moreno contaba con una oficina y salón exposición. (foto).

Contó que el empresario tenía dos vehículos Lincoln. El que se hallaba en exposición era convertible y se correspondía a los fabricados en la década de 1920, mientras que para su uso personal tenía uno más moderno, presuntamente un Zephyr fabricado hacia la segunda mitad de la década de 1930.

Recordemos que la fábrica Lincoln comenzó a operar en 1917 en Michigan, Estados Unidos, fundamentalmente para la fabricación de motores para aviones. Su creador fue Henry Leland.

En 1922 fue comprada por la empresa Ford, constituyéndose en una sección destinada a automóviles de lujo como el Lincoln y el Mercury. El Zephyr comenzó a producirse en 1936 y hacia mediados de los 50 se inició la producción del Continental, quizás el vehículo ícono de la fábrica, con proyección internacional.

Hugo Ruiz

Nacido en 1941 en Tres Arroyos, actualmente está radicado en Brasil. Su padre, Luciano ocupó un cargo jerárquico en La Previsión; su hermana Susana fue comerciante y tuvo su paso por la política lugareña.

En 1960 se radicó en Bahía Blanca donde estudió y luego ingresó como docente en la Universidad Nacional del Sur.

En 1976 se afincó en Brasil, continuando su actividad docente, jubilándose en 2015. (foto)

Recordó que entre 1954 y 1958 trabajó como cobrador del Club Español y en esa función concurría mensualmente a la agencia de Goyenaga.

Su afición por los automóviles, según relata, hacía que siempre observara con admiración esa reliquia perfectamente conservada que se exhibía en el lugar. Y además proveyó una foto de un vehículo similar, según su recuerdo. (foto)

La Argentina

El tema del auto es un disparador especial para hacer referencia a la proyección industrial de Goyenaga.

Uruguayo de origen, y en sociedad con Francisco Parravicini, italiano, fundaron la fábrica de maquinaria e implementos agrícolas La Argentina bajo la denominación de José Goyenaga y Cía.

Como ocurriera con EIMA y DISTA, fue un desprendimiento de personas que transitaron por Istilart y buscaron otros caminos.

El establecimiento tuvo instalaciones en avenida Moreno y sus talleres en Pellegrini 650 y proyección amplia hacia la calle Berutti.

La fábrica, muy modesta al principio, nació en 1922, pero solamente dos años después logró una expansión muy fuerte con producción de rodillos, rastras, aplanadoras, molinos a viento, cocinas, estufas, motores a petróleo, bombas a pistón y bancos para jardín, entre otras cosas.

La empresa patentó la trilladora y trilladora espigadora La Argentina; molinos El Argentino; arados y rastras El Criollo y motores El Fortacho.

Sus productos fueron presentados en numerosas exposiciones, logrando distinciones en plazas como en el Centenario de Bahía Blanca y en Rosario.

Es notable que aún hoy se ofrecen en Mercado Libre productos de la fábrica Goyenaga, especialmente cocinas a leña y hasta una placa con su marca.

Escribe Omar Eduardo Alonso – [email protected]

También en FB