Un clásico que merece volver al centro del plato: la Ricota
Suave, liviana y adaptable a preparaciones dulces o saladas, la ricota es uno de esos alimentos simples que suman mucho más de lo que parecen. Ideal para quienes buscan comer rico sin descuidar la calidad nutricional. Versátil, nutritiva y aliada de una alimentación equilibrada
¿Qué aporta la ricota?
- Proteínas de alto valor biológico → fundamentales para masa muscular, saciedad y recuperació
- Calcio y fósforo → claves para la salud ó
- Vitaminas del complejo B → importantes para el metabolismo energé
- Bajo contenido de carbohidratos → útil en planes de control glucé
Al ser un derivado del suero de leche, tiene una textura más liviana que otros quesos y, en general, resulta de fácil digestión.
La ricota magra, a diferencia de la normal, conserva proteínas y calcio, pero reduce calorías. La elección depende del objetivo nutricional y del contexto de cada persona. 👉 La diferencia principal está en el contenido graso.
Ideas prácticas para incluirla:
- Desayuno: tostadas integrales con ricota y nueces.
- Almuerzo: relleno de tartas o canelones con espinaca y ricota.
- Merienda: ricota batida con cacao amargo y fruta fresca.
- Cena liviana: ensalada con hojas verdes, tomates, semillas y ricota.
- Opción proteica rápida: dip de ricota con limón y hierbas para acompañar vegetales.
La ricota demuestra que no hace falta complicarse para comer bien. Es accesible, adaptable y puede formar parte tanto de una alimentación tradicional como de un plan enfocado en rendimiento, descenso de peso o mantenimiento muscular.
Lic. en Nutrición Carolina Tedesco (MP 6764)
Divulgadora en salud y bienestar – Verano de 10 – LU24 – Seguinos en redes para más novedades: @carotedesco_nutricion @modonutt