Una mujer denuncia que vive un infierno por el asedio de sus vecinos

7 septiembre, 2016 Leido: 18

Una mujer denuncia que vive un infierno por el asedio de sus vecinos

Una vecina de esta ciudad, residente en Colón 1466 e identificada como Susana, denunció que vive un verdadero infierno a partir de daños e intromisiones en su vivienda particular, al parecer perpetradas por adolescentes que viven en su barrio, al tiempo que advirtió que a pesar de haber efectuado denuncias, no encuentra respuesta en las autoridades.

“Llegaba a mi casa hace unos días cuando, al correr la cortina del ventiluz de la cocina, vi que había tres adolescentes dentro de la propiedad. Unos días antes, había escuchado llorar a mi perra, que estaba dentro de mi casa, en un garaje que uso como taller, y salí al patio porque un perro de esta gente venía molestándonos desde hacía tiempo, incluso me mató a mi gata y me destrozó todo dentro de la casa, y también los encontré en el patio. Viven casa por medio con mi vivienda”, relató la mujer.

La vecina, que vive sola, se comunicó con la policía, según dijo en varias oportunidades, sin obtener la respuesta adecuada. Hasta que se apersonó en la Comisaría y tampoco, advirtió, fue atendida como correspondía. “Sucede que como esta gente tiene algún lazo familiar con un oficial inspector, que ahora tuvo inconvenientes con la remoción de la cúpula policial, él mismo me dijo que no me iba a tomar la denuncia. Acudí al jefe de la Departamental, que les ordenó que me recibieran la información, pero mientras un subcomisario me tomaba la denuncia, este oficial inspector guardaba y volvía a sacar el arma en su escritorio, amedrentándome”, sostuvo.

“No sólo quiero que esta gente no me moleste más, sino que desde la Municipalidad se vigile el cumplimiento de las ordenanzas. Me quejé porque el perro se metió dentro de mi casa y me rompió varias cosas; a los pocos días entraron y me rompieron las farolas del patio; he llegado a tener que tapar el ventiluz del baño para que no me vean porque me sacaron el postigo; y a metros de mi casa funcionó un taller clandestino que recibía una tremenda cantidad de autos…La suciedad, la mugre, es terrible. El sábado sufrí varios cortes de luz, como que saltaban los tapones. Verdaderamente esto es terrorífico”, finalizó Susana.