Zona Fría: prioridad para el Gobierno por el tratamiento en el Senado
El Gobierno tiene como prioridad que se sancione la modificación a la ley de Zona Fría que, como ya se sabe, implica la eliminación del beneficio para Tres Arroyos y la región.
El apuro de la Casa Rosada choca, según cita Infobae, sin embargo, con un Senado que acumula proyectos demorados y exhibe dificultades para avanzar con los textos enviados por el Poder Ejecutivo. La modificación todavía no tiene dictamen y difícilmente pueda discutirse antes de que termine el receso invernal, durante las últimas dos semanas de julio.

La prioridad quedó expuesta durante la primera reunión entre representantes de bloques dialoguistas de la Cámara alta y el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien estuvo acompañado por funcionarios del área energética. Allí, el Ejecutivo planteó la necesidad de destrabar el proyecto antes de comenzar a definir las principales variables del próximo presupuesto nacional.
Pese a las gestiones, dentro del propio oficialismo admitieron que el tratamiento no será inmediato. Patricia Bullrich, referente libertaria en el Senado, señaló después de la última reunión de Labor Parlamentaria que la iniciativa “sigue fría”, una definición que dejó en evidencia la falta de acuerdos para llevarla al recinto.
De todos modos, las conversaciones continuaron durante los últimos días. Desde despachos con peso en la Cámara alta aseguran que el proyecto terminará siendo aprobado, aunque podría sufrir modificaciones para limitar el impacto del recorte.
La discusión pasará, precisamente, por determinar qué usuarios conservarán el beneficio y cuáles deberán afrontar una reducción de las bonificaciones.
El oficialismo también intenta ordenar una agenda legislativa cargada. Entre los proyectos pendientes aparecen la ley de propiedad privada, salud mental, etiquetado frontal, biocombustibles, Hojarasca, sociedades y ludopatía. A esa lista podría sumarse la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, en caso de que avance primero en Diputados.
Con apenas cuatro meses de período ordinario por delante, el panorama no parece sencillo. Si la Cámara baja continúa enviando iniciativas, el Senado podría acumular cerca de una docena de proyectos sin definición. Por eso, el Gobierno deberá acelerar acuerdos o evaluar una prórroga de sesiones, e incluso una convocatoria a extraordinarias, para completar su hoja de ruta antes de fin de año.