Violencia en las escuelas, preocupación de padres, vista a un costado de autoridades. Justicia desinformada
En los últimos días ha corrido como reguero de pólvora un aparente hecho de violencia en una escuela pública de Tres Arroyos, donde el momento más delicado de la cuestión sería la amenaza de un niño, preadolescente, de unos 10 u 11 años, a un compañero, empuñando un arma blanca, un cuchillo.
El tema llegó a las redes sociales y también algunos padres preocupados plantearon la cuestión a LU24, aportando algunos datos que no son suficientes como para redactar un informe verdadero y certero.
Qué les dijimos luego de escuchar los planteos: “Que denuncien. A la Policía y a la Fiscalía de competencia”. Que aporten la copia del manifiesto y con el cuidado que merece el caso, la protección de la identidad de supuestas víctimas y victimarios, la cuestión tomará estado público social.
Qué dicen los padres? Que en la escuela les informan que ya han tomado cartas en el asunto un comité interdisciplinario y el departamento de psicología, para penetrar al núcleo de la cuestión y actuar en consecuencia.
Qué pudo averiguar LU 24?
Ante la Fiscalía que entiende cuestiones vinculadas con menores victimarios se hizo la consulta puntual, mencionando el hecho y la escuela donde fue. La respuesta obtenida es que “no hay denuncia” por lo tanto no hay intervención alguna.
Consultada la Comisaría de la Mujer y Familia, y la respuesta fue la misma: no hay denuncia alguna.
Los padres que plantearon el tema a LU 24 dicen no denunciar por miedo a las represalias, porque el ambiente es complicado y prefieren preservar la integridad de sus hijos.
Las autoridades educativas de competencia han optado por no dar mayor difusión al tema, para evitar males complicados.
Cuál sería el camino para resolver la cuestión, quitar el temor de padres y alumnos, y evitar que se repitan los sucesos indeseados: denunciar ante quien corresponde para que la Justicia de Competencia y las autoridades administrativas se carguen el caso al hombro y no tengamos un desenlace más doloroso aún.