Alivio de la mamá de Federico Margiotta porque uno de sus asesinos no saldrá de la cárcel
A través de un mensaje de su abogado, la pringlense Eva Molina se enteró ayer a mediodía de que Pedro Arturo Martínez, uno de los dos condenados a prisión perpetua por el crimen de su hijo Federico Margiotta, no iba a salir de la cárcel de Saavedra. El asesinato del niño, ocurrido en Coronel Pringles en agosto de 2002, se recuerda como uno de los hechos de sangre más aberrantes de la región. En noviembre de 2018, tras ordenarse la realización de un segundo juicio por este caso, el Tribunal en lo Criminal N° 3 condenó a Martínez y a Jorge Fabrizio a prisión perpetua.

“Después fui a la iglesia a agradecerle a Dios, como hago siempre que tengo una noticia así. Creo muchísimo en Dios y muchas veces me senté en el patio, a la luz de la luna, y le pedía llorando justicia por Federico”, contó la mujer a la radio bahiense LU 2.
Agregó que toda la familia está aliviada tras conocer la decisión de los jueces del Tribunal en lo Criminal N° 3, que rechazaron el pedido de arresto domiciliario realizado por el abogado de Martínez.
“Pensamos todo el tiempo en que podían pedir estas cosas, pero no me los imaginaba afuera. En ningún momento me imaginé que salieran”. Agregó que “ahora dice que está enfermo y tiene presión alta, pero yo también tengo y eso no es ningún riesgo. Él está medicado y atendido ahí adentro. Si hizo lo que hizo, que pague la condena como es debido, como muchos más que están condenados y deben estar en la cárcel”.
Consideró que los magistrados deberían decidir de una manera similar respecto a la solicitud elevada por Jorge Fabrizio, quien también fue sentenciado a perpetua (las condenas aún no están firmes) por el homicidio ocurrido en agosto de 2002 en Coronel Pringles.
“Es lo mismo que Martínez, porque hay peligro de fuga. Los jueces conocen bien la causa y estoy segura que no se la van a dar. Confío en Dios y él me dice que no. Federico debe estar haciendo fuerza para que esto no quede impune”.
Eva admitió que cada instancia judicial provoca angustia en la familia.”Sufrimos mucho por Federico, por la forma de su muerte. La tristeza está siempre y es algo que no podemos revertir, lo único que nos conforma un poco es que ellos estén presos y pagando la condena”.
“No gozo con el sufrimiento de ellos, porque no me gusta ver sufrir a la gente, pero hubiesen pensado un poquito lo que hicieron. No pensaron en el sufrimiento nuestro y quiero que se queden ahí”, siguió diciendo.
La mujer sostuvo además que “si Federico no puede salir de adentro del cajón, ellos tampoco. Lo lamento por la madre, porque debe sufrir como estoy sufriendo yo, pero él no pensó en ella o en la familia. Es doloroso tener un hijo en la cárcel y también en el cementerio, con la diferencia de que a él la madre lo puede ir a abrazar, yo al mío no”.
Fuente: La Nueva