Mary teme por la vida de su hija de 20 años víctima de violencia de género

15 marzo, 2021

Mary teme por la vida de su hija de 20 años víctima de violencia de género

Sin identificarse por miedo a las represalias que podría sufrir en carne propia su hija, Mary se animó a relatar hoy la historia de violencia de género que padece la joven, de 20 años, que estuvo en pareja durante siete meses con un hombre de 28 años apodado “Charly”. Y pidió que intervenga la justicia.

“Ella no podía salir a la calle porque él no la dejaba. Vivía en la casa de él con su familia, y cuando decidió volver a casa, hace días, él logró pasarla a buscar con el pretexto de hablar, aunque yo le decía que no fuera, y el sábado a la madrugada, alrededor de las 5, llegó a casa con toda la ropa rota, revolcada y golpeada. Prácticamente la tiró del auto, sobre la avenida San Martín, y cuando ella logró salir caminando la quiso atropellar, como ya ha hecho otras veces. Mi hija fue a pedir ayuda a su casa, a mostrarle a la familia de él cómo estaba, y a reclamarle que le pague la campera que le había roto, porque yo se la había regalado ese mismo día. Le dije que la campera no era lo importante… Ahí, el hermano de él la empujó, él mismo la golpeó de nuevo y la denunció”, relató Mary.
A raíz de esa denuncia interpuesta por su victimario, la joven tuvo que esperar más de tres horas, el domingo a la mañana, para poder ir a la Comisaría de la Mujer a plantear su situación. “Estuvo con la ropa rota, golpeada, esperando poder denunciar ella. No podía ni siquiera bañarse. Allí nos enteramos que él ya la había denunciado antes. La golpea pero va y la denuncia. Y sabemos que salió hace poco de la cárcel porque quiso matar a su ex mujer”, aseguró.
“Estamos esperando que la justicia intervenga. Hay testigos de que se para fuera de mi casa en su auto y no se va. Ella no puede ni siquiera usar un celular para comunicarse, tiene que hacerlo con el mío, le hackea las redes sociales, la hostiga continuamente. Y hay vecinos míos que han llamado a la policía porque escucharon cómo le pegaba en casa mientras yo estaba trabajando”, concluyó.