Avanza la investigación por la muerte de un tresarroyense preso en Villa Floresta
La fiscalía bahiense a cargo del doctor Diego Conti intenta determinar si hay responsabilidad por parte del personal médico de la Unidad Penal Nº 4 de Villa Floresta en relación con la muerte del interno Brian Ianiro, oriundo de Tres Arroyos, que cumplía condena en esa cárcel y evidenciaba malas condiciones de salud y abandono. Una de las líneas investigativas del Ministerio Público Fiscal apunta a que el preso fallecido, quien padecía tuberculosis, no habría recibido asistencia de los facultativos del establecimiento carcelario local.

El fiscal Diego Conti está a cargo de la Investigación Penal Preparatoria, iniciada luego de la denuncia por el deceso, el 24 de junio pasado, de Braian Miguel Ianiro Olivera, quien tenía 24 años y purgaba una pena de prisión por abuso sexual en perjuicio de un hijo de su pareja.
En el marco del expediente, caratulado prima facie “averiguación de causal de muerte”, se recibieron declaraciones testimoniales en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 2, bajo la subrogancia del doctor Conti, quien además solicitó distintos informes.
“Tratamos de determinar si en este caso hubo alguna conducta que merezca la imputación de algún tipo (de delito), pero para eso todavía estamos reuniendo prueba”, confirmó el acusador.
“Tengo que revisar la causa porque la instructora tomó algunas declaraciones y hay que determinar cuáles faltan, en base a los testimonios ya recolectados”, agregó Conti.
Al cuerpo de Ianiro se le practicó una autopsia con la que se estableció que el joven perdió la vida a raíz de un “colapso pulmonar y perforación intestinal por tuberculosis miliar, que provocó una falla multiorgánica”.
El condenado se hallaba al parecer en estado de extrema desnutrición como consecuencia de la enfermedad mencionada.
“La investigación se inició a partir de la comunicación del fallecimiento del interno desde la UP 4, después de su traslado al hospital, y desde ese momento se lleva adelante la pesquisa respecto de las causales de su muerte”, explicó el informante.
“Hay que comprobar si hubo algún delito que pueda haber cometido alguien y determinar cuál sería. Me voy a abocar únicamente a este caso puntual”, finalizó Conti, al ser consultado sobre otros presuntos casos de falta de atención médica a internos en la penitenciaría bahiense.
Pedidos reiterados
Según el abogado Pablo Radivoy, la Defensoría General del Departamento Judicial Bahía Blanca, que encabeza de manera interina, pidió en al menos 5 ocasiones a la justicia de Ejecución Penal que se le brindaran cuidados sanitarios a Ianiro.
“Nosotros no podemos pedir atención médica, salvo a través del juez que tiene al detenido a su cargo. El pedido de atención se hace por escrito al juez, quien ordena que se atienda al interno. En este caso el juez de Ejecución fue el doctor Ricardo Gutiérrez, del Tribunal en lo Criminal Nº 1, que estaba subrogando el juzgado de Ejecución Nº 2”, precisó Radivoy.
“En todos los casos ordenó que se lo asistiera, pero ninguno de los médicos acertó con el diagnóstico. Incluso en una de las oportunidades Ianiro fue trasladado el Hospital Penna, pero por falta de camas se lo volvió a enviar al penal, pese a que era evidente que por su estado debía estar internado”, añadió.
“Los médicos de la UP 4 decían que solo tenía diarrea, cuando en realidad era tuberculosis. Ahora se investiga cuál fue la causa real de muerte y qué responsabilidad tuvo cada uno de ellos”, completó.
El defensor agregó que hay reclamos constantes de reclusos locales por supuesta inacción de médicos en la cárcel bahiense.
“Pero la única denuncia concreta en el último tiempo es la que se radicó por el caso de Ianiro, que murió de tuberculosis. Por motivo de la falta de atención médica en la cárcel de Villa Floresta, pedimos entre 5 y 7 veces que atendieran a esta persona”, remarcó Radivoy.
“El juez que estaba a cargo de la causa envió las actuaciones a fiscalía para que se investigue la causal de muerte y si hubo algún tipo de responsabilidad por parte de los médicos (del presidio)”.
“Hace ya varios años que desde la Defensoría venimos denunciando que la atención sanitaria dentro del penal es deficiente. El último gran reclamo se hizo a través del habeas corpus colectivo presentado el año pasado con motivo de la pandemia”, concluyó Radivoy en declaraciones publicadas por La Nueva.