Violencia extrema en un barrio de Pringles: Los vecinos viven atemorizados
Vecinos del Barrio Ricardo Balbín de Coronel Pringles no se atreven a hablar públicamente por temor a represalias y manifestaron a un medio bahiense estar aterrados por un grupo de jóvenes, la mayoría menores de edad, que generan conflictos y en las últimas horas se recrudeció la situación ya que el frente de una de las viviendas fue el blanco de disparos.
“Son los mismos que siempre salen en los partes policiales. Consumos problemáticos, infancias vulneradas, pleitos entre vecinos, apuñalamientos, casas apedreadas y ahora tenemos la presencia de armas de fuego. Ya se terminó esto de que si no nos metemos no nos va a pasar nada porque ahora es indiscriminado, puede pagar cualquier inocente”, dijo a La Nueva una de las vecinas afectadas.
Además, exigen mayor presencia policial porque la violencia “se incrementó en los últimos meses, no damos más”.
En octubre se envió una dotación de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), entrenada para situaciones de alta demanda operativa y en contextos complejos, “les toman el tiempo, saben que la UTOI está por unos días y después vuelve a ser tierra de nadie”, relató una vecina.
“Pedimos audiencia con la Municipalidad y no nos reciben. Tampoco se están acercando al barrio. Hay instituciones que se deben encargar de estos abordajes y no lo hacen. Si algo grave sucede va a ser culpa de esas instituciones”, advirtió.
“El problema de fondo es cómo están creciendo los chicos, los de esas familias y los que no son de esas familias. Están todos rodeados de violencia frecuente, que un chico de 4 años te diga ‘se están cagando a tiros’ habla de cómo atraviesa a todos esta situación”, sostuvo.
Los trabajadores del Balbín aseguran que “ya nadie quiere caminar por las calles” y que tampoco reciben visitas, por el peligro latente.
A tal punto llega la situación que, según confesaron, algunos matrimonios decidieron mandar a sus hijos a las casas de sus abuelos, en otros sectores de Pringles, para que no corran riesgos, porque no pueden estar ni en la plaza.
Fuente y foto: lanueva.com
